REDACCIÓN- El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, pronunció hoy un discurso en el Debate General del 81.º período de sesiones de la Asamblea General de las Naciones Unidas, en el cual hizo un llamado urgente a la «serenidad, claridad y unidad» para enfrentar la transición del orden internacional y restaurar la confianza en la organización.
Durante su intervención, el mandatario dominicano propuso tres tareas esenciales para recuperar la confianza en la ONU: renovar la representación, renovar las operaciones de paz y renovar el apoyo a los países en desarrollo. Abinader defendió la necesidad de un Consejo de Seguridad que refleje el mundo multipolar actual y reiteró que ha llegado el momento de que una mujer asuma la Secretaría General de la organización, un hito inédito en sus más de ochenta años de historia. Asimismo, subrayó el compromiso de su país con la reforma institucional, destacando que la República Dominicana fue de los primeros Estados en pagar íntegramente su contribución al presupuesto ordinario este año.
El presidente Abinader dedicó una parte central de su discurso a la crisis de seguridad en Haití, calificándola como una amenaza directa para la paz regional y la seguridad nacional dominicana. Denunció que las redes criminales controlan territorios y que, recientemente, en la comunidad de Kenscoff, las bandas asesinaron a al menos 47 personas en una sola noche, sumándose a un panorama de casi un millón y medio de desplazados haitianos.
Ante el vencimiento del mandato de la Fuerza de Supresión de Bandas el próximo 30 de septiembre, Abinader exigió a la comunidad internacional completar el despliegue de la fuerza (que actualmente cuenta con apenas una quinta parte de los efectivos autorizados), hacer cumplir el embargo de armas y fortalecer las instituciones de seguridad y justicia haitianas. El mandatario fue enfático al declarar: *»no existe una solución dominicana a la crisis haitiana, y ningún Estado ni organismo puede imponer a nuestro país que la asuma en su lugar»*, asegurando que la República Dominicana continuará protegiendo sus fronteras y aplicando sus leyes migratorias.
En el plano interno, el jefe de Estado presentó resultados históricos que demuestran el desarrollo y la estabilidad de la República Dominicana:
* Reducción de la pobreza: La pobreza monetaria se redujo drásticamente del 25.8 % en 2019 al 14.6 % en el primer semestre de este año.
* Hambre Cero: La FAO confirmó que el país salió del mapa del hambre, alcanzando la meta de Hambre Cero antes del año límite de 2028.
* Inversión y Exportaciones: El país ha recibido más de 4,000 millones de dólares anuales en inversión extranjera directa durante cuatro años consecutivos, superando los 5,000 millones en 2025, mientras que las exportaciones alcanzaron un récord de casi 16,000 millones de dólares.
* Turismo: Se proyecta superar los 12 millones de visitantes este año, una cifra que en América Latina solo ha sido alcanzada por México.
Abinader criticó que el ingreso per cápita siga siendo el criterio casi exclusivo para acceder a financiamiento concesional, penalizando el avance de los países de renta media. Por ello, solicitó que las instituciones financieras incorporen el Índice de Vulnerabilidad Multidimensional en sus decisiones.
Finalmente, en materia ambiental, el presidente celebró la adopción de la Declaración sobre el Aumento del Nivel del Mar y destacó el liderazgo de la República Dominicana al impulsar la primera resolución global sobre el sargazo ante la Asamblea de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente. Asimismo, informó sobre los avances del país hacia la ratificación del Acuerdo sobre la Diversidad Biológica Marina de las Zonas Situadas Fuera de la Jurisdicción Nacional, cuyo instrumento de ratificación fue depositado en marzo pasado.
El presidente concluyó instando a los líderes mundiales a actuar con rapidez ante las demandas de la actualidad: «Para esa humanidad que nos mira, no bastarán las resoluciones que aprobemos, sino las que cumplamos debidamente».
