Naciones Unidas. – El presidente de la República Dominicana, Luis Abinader, destacó ante la 80.ª Asamblea General de las Naciones Unidas los avances significativos del país en la lucha contra la pobreza y el hambre, señalando que la pobreza moderada se redujo del 25.8 % en 2019 al 18.05 % en el primer trimestre de 2025.
Durante su intervención, el mandatario reafirmó el compromiso de su gobierno con la implementación de la Agenda 2030 y los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), subrayando que estos logros reflejan políticas públicas efectivas, crecimiento económico inclusivo y una firme voluntad política de mejorar la calidad de vida de todos los dominicanos.
Abinader también informó que la subalimentación en el país se redujo de un 8.6 % en 2018 a un 3.6 % en 2025, un dato que consideró revelador del impacto positivo de las políticas sociales, alimentarias y económicas adoptadas en los últimos años.
“Estos avances no son casuales. Son el resultado de un Estado que invierte en su gente, que apuesta por la estabilidad, el desarrollo humano y la igualdad de oportunidades”, afirmó el jefe de Estado.
Apoyo a Haití y llamado al multilateralismo
En otro de los ejes de su discurso, el presidente Abinader abordó la crisis multidimensional que afecta a Haití, calificándola como “una tragedia humana sin precedentes” y una amenaza directa para la paz y la seguridad de la región. Exigió una respuesta internacional más robusta, coherente y sostenida, que permita restaurar las condiciones mínimas de seguridad y viabilizar un acuerdo democrático entre los propios haitianos.
Recordó que la República Dominicana ha liderado los esfuerzos diplomáticos en organismos internacionales, impulsando la creación de la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), aunque advirtió que dicha misión aún no ha alcanzado la escala, el financiamiento ni la efectividad necesaria.
Abinader respaldó firmemente la resolución presentada por Panamá y Estados Unidos ante el Consejo de Seguridad para fortalecer dicha misión con una estructura de mando reforzada y bajo supervisión de las Naciones Unidas, instando a los cinco miembros permanentes del Consejo a aprobarla sin más demoras.
Llamado a reformar la ONU y el sistema financiero internacional
El presidente dominicano hizo un llamado a revitalizar el sistema multilateral y a reformar profundamente la Organización de las Naciones Unidas. “La ONU no puede limitarse a registrar crisis: debe ser brújula en la tormenta y faro en la noche”, expresó. Alertó que si no se transforma, corre el riesgo de caer en la irrelevancia.
También subrayó la necesidad de avanzar hacia un nuevo pacto financiero internacional, que responda mejor a las realidades y necesidades de los países en desarrollo. Planteó la urgencia de facilitar acceso a financiamiento concesional, alivio de deuda, cooperación técnica y mecanismos financieros innovadores.
Justicia climática y desafíos del Caribe
En el marco de su discurso, Abinader reiteró la necesidad de una justicia climática real para los Pequeños Estados Insulares en Desarrollo (PEID), destacando los impactos concretos del cambio climático en la región del Caribe, incluyendo la amenaza del sargazo a las costas, la biodiversidad y los medios de vida.
Exigió mayor solidaridad internacional, acceso al financiamiento climático y transferencia tecnológica urgente, al tiempo que abogó por acciones coordinadas para proteger los océanos y los ecosistemas costeros.
Compromiso con la transformación global
Finalmente, el presidente Abinader valoró la iniciativa ONU80 como una oportunidad histórica para renovar estructuras, mandatos y enfoques multilaterales, y expresó su convicción de que Latinoamérica y el Caribe deben asumir un liderazgo renovado, señalando que ha llegado el momento de que una mujer ocupe la Secretaría General de la ONU.
“República Dominicana alza su voz para encender la esperanza y convocar a la acción. Que la paz no sea un anhelo, sino una decisión de todos. Ese es nuestro clamor. Ese es nuestro sueño. Ese debe ser nuestro pacto común”, concluyó.
