SANTO DOMINGO.– La construcción del nuevo puente basculante sobre el río Ozama fue adjudicada por el Gobierno dominicano, con una inversión estimada de RD$4,500 millones y un período de ejecución de 24 meses, según informaron las autoridades este miércoles.
La obra estará a cargo del Consorcio Constructora Río Ozama, integrado por compañías mexicanas y dominicanas, que tendrá la responsabilidad de desarrollar el proyecto hasta completar las pruebas y poner la infraestructura en funcionamiento.
El ministro de Obras Públicas, Eduardo Estrella, indicó que se realizan las gestiones para entregar al contratista un anticipo equivalente al 20 % del presupuesto, superior a los RD$900 millones. Aunque el cronograma establece dos años para concluir los trabajos, el funcionario señaló que se buscará reducir ese plazo.
El nuevo viaducto se levantará aproximadamente 80 metros al sur del actual puente flotante, para mantener la comunicación entre la avenida Francisco Alberto Caamaño Deñó, en el Distrito Nacional, y el Malecón de Villa Duarte, en Santo Domingo Este.
Reducirá las interrupciones del tránsito
Uno de los principales cambios será el mecanismo de apertura de la estructura. El proyecto contempla dos brazos móviles que se elevarán cuando sea necesario permitir el paso de embarcaciones por el Ozama.
Con este sistema, las autoridades prevén disminuir a unos 15 minutos las interrupciones del tránsito vehicular que actualmente pueden extenderse entre dos y tres horas cuando se abre el puente flotante para facilitar la navegación.
El diseño deberá permitir el desplazamiento de diferentes tipos de embarcaciones, incluidos yates, botes, remolcadores, buques y barcazas generadoras, sin impedir la navegación por los ríos Ozama e Isabela.
Una estructura diseñada para durar más de un siglo
Las especificaciones del proyecto contemplan una vida útil superior a los 100 años. Para ello, la infraestructura dispondrá de sistemas estructurales, mecánicos, electromecánicos, eléctricos y electrónicos destinados a garantizar su operación.
Los trabajos abarcarán la ingeniería de detalle, la construcción, el montaje de los componentes, las pruebas técnicas y la adecuación de las áreas circundantes.
La ejecución de estas etapas estará incluida en el plazo contractual de 24 meses, período en el que se prevé completar la obra y dejarla preparada para entrar en servicio.
La nueva infraestructura sustituirá al puente flotante, que lleva cerca de tres décadas en funcionamiento y constituye una conexión importante para el tránsito entre ambas márgenes del río Ozama.
