REDACCIÓN.- El dominicano Julio Rodríguez 🇩🇴 parece que no quería volver a cometer el mismo “error de cortesía” que protagonizó esta semana. El pasado miércoles, en una noche para el olvido de los Seattle Mariners, el jardinero perdió momentáneamente la cuenta de los outs y terminó mandando la pelota a las gradas antes de tiempo.
La curiosa jugada ocurrió en el octavo episodio, en el American Family Field, cuando Seattle perdía 19-0 ante los Cerveceros de Milwaukee. Con las bases llenas y un out, Christian Yelich conectó un elevado profundo al jardín central. Rodríguez se ubicó debajo de la pelota, realizó la atrapada sin problemas y, aparentemente convencido de que había conseguido el tercer out, lanzó la pelota hacia las gradas.
El pequeño detalle era que solo había dos outs . Un corredor de Milwaukee ya había anotado mediante pisa y corre desde tercera, mientras que la equivocación de Julio permitió que otro corredor avanzara desde segunda hasta el plato, colocando momentáneamente el marcador 21-0. Milwaukee terminó ganando 22-0, en la que se convirtió en la peor derrota en la historia de los Mariners y una de las mayores blanqueadas registradas en la Era Moderna de las Grandes Ligas.
Pero anoche llegó la prueba de fuego. Con el partido 5-5 en la décima entrada ante los Cachorros de Chicago, Julio volvió a atrapar un batazo en el jardín central. Esta vez, antes de pensar en regalar otra pelota, miró la pantalla y confirmó que aparecían los tres outs. Solo entonces procedió a lanzarla a los fanáticos.
Así que, después de aquel inolvidable “regalo” en Milwaukee, todo parece indicar que Julio aprendió la lección: primero los tres outs… y después la pelota para el recuerdo.
