Redacción.- Una comisión aprobó el proyecto de un salón de baile en la Casa Blanca, impulsado por el presidente Donald Trump, pese a la negativa de un juez federal que había ordenado la paralización temporal de las obras.
La Comisión de Planificación de Washington dio luz verde a la iniciativa, superando uno de los principales trámites oficiales para la construcción del edificio.
El organismo, presidido por un exabogado de Trump e integrado en su mayoría por miembros afines al mandatario, votó a favor del proyecto. Su presidente, Will Scharf, afirmó que el salón podría convertirse en un “tesoro nacional” comparable con otros espacios de la Casa Blanca.
El proyecto ha generado controversia, especialmente tras la demolición del Ala Este, lo que provocó el rechazo de grupos defensores del patrimonio histórico.
Pese a las críticas, la comisión sostiene que la obra contribuirá a la integridad histórica y el paisaje cultural del complejo presidencial.
La Comisión de Planificación y la Comisión de Bellas Artes de Estados Unidos, que ya había aprobado el proyecto en febrero, son los organismos encargados de supervisar este tipo de construcciones.
No obstante, el proceso enfrenta un obstáculo legal, luego de que el juez federal Richard Leon ordenara suspender cualquier actividad relacionada con la obra, tras acoger una demanda del Fondo Nacional para la Preservación Histórica.
La organización sostiene que el proyecto requiere la aprobación del Congreso, lo que mantiene en incertidumbre su desarrollo.
El salón de baile está diseñado para albergar entre 650 y 1,000 invitados en eventos oficiales, y su costo ha aumentado de 200 millones a cerca de 400 millones de dólares, según revisiones recientes.
