NUEVA JERSEY.– Una fuerte tormenta nor’easter comenzó a impactar este sábado el noreste de Estados Unidos, provocando inundaciones, fuertes vientos y cortes de electricidad, mientras las autoridades advierten sobre condiciones peligrosas durante todo el fin de semana.
Más de 70,000 clientes permanecían sin servicio eléctrico en la región debido a los efectos del sistema, que mantiene bajo vigilancia especialmente a las zonas costeras de Nueva Jersey y Delaware.
El Servicio Meteorológico Nacional (NWS) advirtió que la tormenta podría provocar importantes inundaciones costeras durante varios ciclos de marea alta, con riesgo para carreteras, viviendas y negocios ubicados en zonas bajas.
En Surf City, Nueva Jersey, el agua inundó calles y alcanzó algunas viviendas, mientras que en Manasquan también se reportaron carreteras bajo el agua. En algunas áreas bajas de la región se emitieron recomendaciones de evacuación voluntaria.
En Sea Bright, las autoridades se preparan para vientos de hasta 80 kilómetros por hora y posibles inundaciones que podrían alcanzar aproximadamente 1.8 metros en algunas calles. El municipio también habilitará un centro recreativo para recibir a residentes que necesiten abandonar temporalmente las zonas más vulnerables.
La situación también afecta el transporte. Fueron cancelados conciertos y decenas de vuelos con destino a aeropuertos de Boston, Nantucket y Martha’s Vineyard, mientras algunas aerolíneas anunciaron medidas para facilitar cambios o cancelaciones de vuelos afectados por el temporal.
En la costa de Nueva Inglaterra, las ráfagas podrían alcanzar entre 97 y 105 kilómetros por hora en Cape Cod, Martha’s Vineyard y Nantucket. Cerca de Boston se esperan vientos de hasta unos 89 kilómetros por hora.
El NWS también pronosticó ráfagas de hasta 96.6 kilómetros por hora en las costas de Nueva Jersey y Delaware, así como condiciones similares en sectores de Connecticut y Long Island, Nueva York.
Los meteorólogos advierten que los fuertes vientos podrían derribar ramas y árboles, aumentando el riesgo de cortes de electricidad y obstáculos en las carreteras, especialmente porque muchas hojas todavía permanecen en los árboles en esta etapa del otoño.
