DAJABÓN.- A varios años del asesinato de cuatro integrantes de una familia en la comunidad de Aminilla, el Tribunal Colegiado de la Cámara Penal del Juzgado de Primera Instancia del Distrito Judicial de Dajabón condenó a 30 años de prisión a cuatro hombres de los seis procesados por el caso.
Los condenados, entre ellos nacionales haitianos y un dominicano, son Frandy Luiminez, Pacheco Beltrán, Maxos Olus y Adonis José Morillo, quienes fueron hallados culpables de asociación de malhechores, asesinato, robo agravado y violación a la Ley de Armas, en perjuicio de las víctimas Ramón Eugenio Medina Hernández, Carmelina Antonia Cabreja Ramos, Cristopher Daniel Medina Cabreja y Charlie de Jesús Veloz Quezada, además de un sobreviviente que resultó herido durante el hecho de sangre.
La sentencia fue emitida por las juezas Mercedes María Reyes Jerez, Ana Virginia Rodríguez Socías y Norma Zapata Pichardo, quienes además ordenaron la confiscación de las pruebas materiales vinculadas al caso.
Una herida abierta en la comunidad
El crimen, que llenó de luto a la comunidad de La Barrera, dejó escenas de profundo dolor entre vecinos y familiares. La muerte violenta de cuatro personas provocó gran consternación en toda la provincia, donde aún se recuerda el impacto de aquella jornada sangrienta.
Durante el juicio, el tribunal estableció la responsabilidad penal de los cuatro condenados y dispuso además indemnizaciones millonarias a favor de algunas víctimas y familiares por los daños morales sufridos, incluyendo RD$3 millones para Cristhian de Jesús López Cabreja, RD$1 millón para Denisse Medina Cabreja y RD$1 millón para Carmen Cristina López Cabreja.
Dos imputados fueron absueltos
En la misma decisión, el tribunal descargó a Herinose Jickel y Wesin Yan, tras determinar que el Ministerio Público no logró probar los hechos que se les atribuían, por lo que deberán ser puestos en libertad de inmediato.
La lectura íntegra de la sentencia fue fijada para el 18 de mayo de 2026 a las 9:00 de la mañana, mientras los familiares de las víctimas esperan cerrar un capítulo marcado por el dolor, aunque reconocen que ninguna condena devolverá las vidas perdidas.
