Santo Domingo.- El periodista Salvador Holguín, dejó saber su opinión sobre el encuentro del presidente con la prensa y la evolución que ha tenido esta. Mediante un artículo el comunicador dejo saber que: Cuando el presidente Luis Rodolfo Abinader puso en marcha La Semanal con la Prensa, le expresé en varias ocasiones que, desde mi punto de vista, aquel formato constituía un error de estrategia comunicacional del Palacio Nacional.
Mi planteamiento era sencillo: un presidente de la República no puede permitir que otros le tracen cada semana la agenda política y noticiosa de su Gobierno. Entendía que el formato abría demasiado espacio para que sectores de oposición, mediante periodistas y comunicadores infiltrados con posiciones políticas contrarias al Gobierno, colocaran sus temas y obligaran al mandatario y a su administración a responder dentro de una agenda que no necesariamente era la suya. No cuestiono el derecho de los periodistas a preguntar, es indispensable en una democracia, sino la estrategia mediante la cual el Gobierno organizaba su comunicación. La antigua La Semanal con la Prensa, iniciada en agosto de 2023, dejó de celebrarse bajo ese formato después de diciembre de 2025.
Posteriormente, el Gobierno puso en marcha La Agenda Semanal, concebida como un espacio en el que el presidente supervisa y presenta junto a ministros, directores y otros funcionarios los temas y las ejecutorias prioritarias de la administración pública, justo el cambio que había que hacer.
El presidente Abinader cambió el modelo y considero que fue una decisión acertada. Con La Agenda Semanal, el Gobierno tiene ahora la oportunidad de colocar frente al país sus políticas públicas, proyectos, resultados, dificultades y desafíos, llevando a los propios responsables de las instituciones a explicar qué están haciendo y cuáles son sus compromisos.
El nuevo esquema permite abordar cada semana áreas específicas de la administración y revisar resultados, obstáculos y decisiones junto a los funcionarios responsables. Además, el presidente anunció que el formato contempla espacios para preguntas de periodistas, representantes de la sociedad civil y ciudadanos, relacionados con los temas tratados. Eso cambia sustancialmente la dinámica. Ahora el Gobierno tiene la posibilidad de presentar primero su agenda y rendir cuentas sobre ella. Después vienen las preguntas, los cuestionamientos, las críticas y, naturalmente, el escrutinio de la prensa y de la sociedad, y así debe ser.
