Redacción.- La victoria de los Detroit Pistons sobre los Charlotte Hornets en el Spectrum Center quedó marcada por un desacuerdo que derivó en la expulsión de cuatro jugadores y del entrenador local.
El marcador de 110-104 a favor de Detroit rompió la racha de nueve triunfos consecutivos de los Hornets, pero el resultado deportivo quedó relegado por los incidentes.
El incidente principal ocurrió en el tercer cuarto, cuando Jalen Duren, de los Pistons, se dirigía al aro y fue detenido con una falta por Moussa Diabate, de Charlotte. Duren encaró de inmediato a Diabate, intercambiaron cabezazos y, tras un empujón con la mano abierta de Duren al rostro de Diabate, la situación se agravó. Mientras Tobias Harris sujetaba a Diabate, este lanzó un puñetazo a Duren y, en ese momento, Miles Bridges de los Hornets se sumó a la trifulca con otro golpe dirigido a Duren, quien respondió de igual manera.
La pelea se extendió durante más de treinta segundos y requirió la intervención de compañeros y árbitros para separar a los involucrados. Isaiah Stewart de Detroit dejó el banquillo para enfrentar a Bridges, quien lanzó otro puñetazo. El ambiente en el pabellón se volvió más hostil después de que los árbitros expulsaran a Diabate, Bridges, Duren y Stewart.
La expulsión múltiple elevó la tensión en un duelo que ya lucía físico desde los primeros minutos. El entrenador de los Hornets, Charles Lee, fue el siguiente en abandonar la cancha, tras ser contenido por su cuerpo técnico mientras discutía airadamente una falta no señalada después de un choque entre Grant Williams y Paul Reed. Lee, en declaraciones recogidas por AP, subrayó: “Fue un partido fantástico para nosotros. Son el equipo número uno del Este y aportan un gran nivel de físico y competitividad. Creo que, en general, nuestros chicos respondieron a cada carrera que hicieron, y a todo el físico que mostraron”.
