REDACCIÓN.- Este jueves 1 de octubre se celebra el Día Internacional del Café, una efeméride dedicada a reconocer una de las bebidas más consumidas y populares del mundo, así como la labor de los millones de agricultores que dependen de su producción.
La fecha también busca promover prácticas agrícolas sostenibles y llamar la atención sobre las condiciones económicas y sociales de los productores, en una industria que genera más de 200,000 millones de dólares en ingresos anuales y constituye el sustento de aproximadamente 25 millones de familias agricultoras en todo el mundo.
El origen de esta celebración se remonta a iniciativas nacionales que surgieron en distintos países. Japón fue uno de los pioneros en 1983, cuando su Asociación de Café organizó una primera conmemoración. Posteriormente, Estados Unidos, China, Taiwán, Nepal e Indonesia establecieron sus propias fechas para homenajear esta bebida.
En marzo de 2014, la Organización Internacional del Café (OIC) aprobó la creación de una jornada mundial unificada, estableciendo el 1 de octubre como fecha oficial. La primera celebración internacional tuvo lugar en 2015, coincidiendo con la Exposición Universal de Milán, en Italia.
Este año, la conmemoración adquiere mayor alcance internacional tras la proclamación de la fecha por parte de la Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU), en marzo de 2026, mediante una resolución presentada por 59 países de cuatro continentes.
La resolución vincula la producción cafetera con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, especialmente la erradicación del hambre, la reducción de la pobreza, el empoderamiento de las mujeres y la promoción del trabajo decente. Asimismo, invita a los Estados miembros, la sociedad civil, los pueblos indígenas y el sector académico a participar en las actividades conmemorativas.
Más allá de su popularidad como bebida, el café representa una importante fuente de empleo, ingresos y desarrollo económico para numerosos países productores. La celebración busca recordar que detrás de cada taza existe una extensa cadena de producción y millones de personas cuyo sustento depende de este cultivo.
