El joven vive en una zona rural conocida como La Perla, entre las provincias de Guantánamo y Santiago de Cuba, donde, pese a las carencias económicas y sus condiciones físicas, ha logrado formar su propio conjunto musical con ayuda de familiares y vecinos. Jonathan perdió una de sus manos a los 11 años, en un incidente ocurrido con una dinamita. Sin embargo, estas circunstancias no le han impedido desarrollar una particular destreza para interpretar instrumentos.
Una de las escenas que más sorprendió en redes sociales es la manera en que Jonathan afina y toca su guitarra. El instrumento, deteriorado por el paso del tiempo y con apenas cuatro cuerdas, utiliza incluso elementos improvisados, como guinches de bicicleta.
Para afinarla, Jonathan utiliza una pinza, con la que ajusta las llaves de la guitarra. Luego, debido a su discapacidad visual, emplea una técnica muy particular para identificar las notas: pasa el labio superior sobre las cuerdas para reconocer el sonido que busca.
A pesar de contar con recursos limitados, Jonathan consigue sacar melodías y ritmos de sus instrumentos, muchos de los cuales han sido construidos o adaptados con objetos de uso cotidiano, como cubos y latones.
Vecinos de la comunidad se acercaron para acompañarlo mientras interpretaba música, entre ellas piezas de changüí, mostrando el talento y la alegría que caracterizan al joven.
