Santo Domingo.– El exjugador de Grandes Ligas Edwin Encarnación y Gabriel Martínez Santana habrían alcanzado un acuerdo privado para poner fin a la disputa que durante las últimas semanas ha generado amplia atención pública.
De acuerdo con una fuente periodística, las partes habrían optado por una salida extrajudicial y bajo estricta confidencialidad, con el propósito de evitar que el conflicto continuara escalando en los tribunales.
Los términos del entendimiento no han sido divulgados. Según la información disponible, el acuerdo establece restricciones para que los involucrados no revelen detalles relacionados con posibles compensaciones económicas ni con las condiciones pactadas para cerrar la controversia.
El conflicto tomó notoriedad luego de que Edwin Encarnación anunciara públicamente su decisión de divorciarse de la comunicadora Karen Yapoort, con quien está casado. En un video difundido en redes sociales, el expelotero aseguró que tomó la decisión después de presenciar personalmente un hecho que calificó como determinante.
Posteriormente comenzaron a circular distintas versiones sobre las circunstancias que habrían provocado la ruptura, entre ellas una que vinculaba el caso con un supuesto incidente armado.
En medio de la controversia, Encarnación presentó una querella contra Gabriel Martínez Santana y Amarilis Santana, en la que alegó haber sido víctima de un intento de agresión ocurrido en las inmediaciones de Casa de Campo, en La Romana.
De acuerdo con la versión atribuida al exjugador, Martínez habría intentado embestirlo con un vehículo, situación que presuntamente habría derivado en una persecución durante la cual se produjeron disparos.
La versión de Gabriel Martínez es distinta. En su denuncia, habría sostenido que fue Encarnación quien inició la confrontación, golpeó su vehículo y posteriormente emprendió una persecución en la que se realizaron múltiples disparos contra su automóvil.
Ante la posibilidad de que el enfrentamiento terminara en un proceso judicial con mayor exposición pública de los involucrados, los representantes legales de ambas partes habrían iniciado conversaciones para buscar una solución.
Finalmente, las negociaciones habrían concluido con un acuerdo confidencial, con el que los protagonistas buscarían cerrar la disputa y evitar que nuevas informaciones sobre el caso continúen trascendiendo públicamente.
