DUARTE.- Un pequeño perro es el origen de un peculiar conflicto de pareja que ha llamado la atención luego de que un hombre asegurara que la principal disputa durante su proceso de separación no son los bienes materiales ni problemas de convivencia, sino la custodia de su “chihuahua”.
Agentes de la Policía Nacional detuvieron al hombre en el municipio de Pimentel, provincia Duarte, tras una denuncia interpuesta por su expareja en medio de un conflicto relacionado con la posesión de la mascota.
El acusado de violencia, identificado como Pedro Julio Vázquez Bautista, relató que su expareja intentó llevarse el canino, lo que originó la intervención de las autoridades. Según explicó, el perro ha estado bajo su cuidado durante 13 años y forma parte esencial de su vida.
“Que se lleve todo lo que hay en la casa: la cama, la nevera, la estufa, todo. Menos el chihuahua”, expresó el hombre, quien también destacó que trabaja para mantener a su mascota y que el animal “no come arroz ni purina, solo come carne”, dejando claro que lo cuida con esmero.
El detenido quien fue trasladado al Palacio de Justicia de la provincia Duarte, para los fines correspondientes, al ser abordado por la prensa, negó haber ejercido violencia física contra su expareja y sostuvo que la situación se originó exclusivamente por la custodia del perro.
De acuerdo con su versión, el canino ha estado bajo su cuidado durante 13 años y forma parte esencial de su vida cotidiana. “Que se lleve todo lo que hay en la casa, la cama, la nevera, la estufa, todo. Menos el chihuahua”, expresó, al tiempo que aseguró que el animal recibe cuidados especiales, incluso alimentación a base de carne.
El hombre explicó además que la disputa inició cuando su expareja acudió al lugar donde labora para reclamar el perro, a lo que él se negó argumentando que ha sido quien ha asumido su manutención durante años. También afirmó que la separación se desarrolla de manera verbal y que su principal preocupación es no perder a su mascota.
El caso ha generado amplia atención en redes sociales por lo inusual del conflicto, provocando comentarios divididos entre quienes consideran que el vínculo con las mascotas puede llegar a ser tan fuerte como el que se tiene con un miembro de la familia.
