Puerto Príncipe.- El Gobierno de Haití celebró este martes la decisión del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas de prorrogar, hasta el 31 de marzo de 2027, el mandato de la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF), que afronta dificultades para completar su despliegue y hacer frente a la expansión de las bandas armadas.
«Esta decisión supone un avance importante en la continuación de los esfuerzos destinados a restablecer la seguridad en Haití», aseguró la Presidencia en un comunicado.
La decisión se toma después de la visita del primer ministro de Haití, Alix Didier Fils-Aimé, a la Asamblea General de la ONU, donde «abogó con firmeza por la renovación del mandato de la Fuerza y por la aceleración de su despliegue operativo», señaló la institución.
En su viaje a Naciones Unidas, Fils-Aimé defendió también que el apoyo internacional «debe complementar» y «no sustituir» el fortalecimiento de las capacidades propias de Haití.
En ese sentido, Presidencia indicó que recientemente más de 2.000 agentes de Policía completaron su formación y 1.500 nuevos soldados se incorporaron a las Fuerzas Armadas, que deberán alcanzar una plantilla de 15.000 soldados en los próximos tres años.
«El Gobierno considera que esta decisión del Consejo de Seguridad es un resultado concreto de la iniciativa diplomática emprendida por el primer ministro y reafirma su determinación de seguir reforzando las instituciones nacionales, para que Haití pueda, a largo plazo, garantizar plenamente su propia seguridad y ejercer su soberanía en todo su territorio», recalcó.
«La lucha por la seguridad continúa. El Estado haitiano está decidido a ganarla», subrayó.
El Consejo de Seguridad de la ONU renovó este martes por seis meses el mandato de la GSF en Haití.
El texto prorroga la autorización de esta fuerza, creada hace un año para sustituir a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS), y mantiene el respaldo logístico y operativo de Naciones Unidas a través de la Oficina de Apoyo de la ONU en Haití (UNSOH).
Durante la sesión del Consejo de Seguridad, el embajador de Estados Unidos ante la ONU, Mike Waltz, defendió la renovación y destacó que la GSF cuenta ya con más de 1.500 efectivos sobre el terreno y que otros 4.000 están previstos para los próximos meses.
Haití vive una crisis en todos los aspectos, marcada especialmente por la inseguridad a manos de las bandas armadas, que controlan la mayor parte de la capital, con constantes ataques y secuestros que han obligado a miles de personas a desplazarse.
Según la ONU, la violencia en este país causó al menos 3.050 muertos y 1.401 heridos en el primer semestre del año.
