SANTO DOMINGO.– El papa León XIV designó como arzobispo coadjutor de Santo Domingo, con derecho de sucesión, a monseñor Carlos Tomás Morel Diplán, quien hasta la fecha se desempeñaba como obispo de La Vega, cargo que asumió el 7 de diciembre de 2024.
La información fue ofrecida este sábado por la Conferencia del Episcopado Dominicano (CED).
De acuerdo con el Código de Derecho Canónico, el obispo coadjutor “asiste al obispo diocesano en todo el gobierno de la diócesis y hace sus veces cuando se encuentre ausente o impedido”.
El arzobispo coadjutor asumirá las funciones administrativas y pastorales de la Arquidiócesis de Santo Domingo en coordinación con el arzobispo ordinario, hasta que este cumpla los 75 años que el Derecho Canónico establece como edad para presentar renuncia obligatoria.
Actualmente, monseñor Morel Diplán ejerce como obispo de La Vega desde diciembre de 2024 y previamente fue obispo auxiliar de la Arquidiócesis de Santiago.
Según el Código de Derecho Canónico (cc. 401 §1, 403–411), los obispos y arzobispos deben presentar su renuncia al cumplir los 75 años, cuya aceptación corresponde al Papa. En ese contexto, el nombramiento de un coadjutor permite garantizar una transición ordenada y asegurar la continuidad pastoral.
A diferencia del obispo auxiliar, el coadjutor no es un asistente temporal: comparte el gobierno de la arquidiócesis desde su nombramiento y sucede automáticamente al arzobispo cuando la sede queda vacante, ya sea por renuncia aceptada, traslado o fallecimiento, sin requerir un nuevo decreto. Se trata de una transición en tiempo real, orientada a mantener la estabilidad pastoral, administrativa y espiritual de la Iglesia local.
El Código de Derecho Canónico establece que el obispo coadjutor debe asistir en todo el gobierno de la diócesis y reemplazar al obispo diocesano cuando este esté ausente o impedido. En la práctica, el coadjutor participa en la asignación del clero, la planificación pastoral (educación, caridad, juventud, comunicación), la gestión de bienes eclesiales y la representación institucional.
Su labor refleja un liderazgo corresponsable, enfocado en la catequesis, la pastoral juvenil, la transparencia administrativa y el acompañamiento del clero y la vida consagrada, pilares esenciales para una sede metropolitana como la de Santo Domingo.
Monseñor Francisco Ozoria Acosta continuará como arzobispo ordinario hasta que su renuncia sea presentada y aceptada. Durante este período, la conducción pastoral y administrativa de la arquidiócesis se desarrollará en coordinación y corresponsabilidad con monseñor Morel Diplán, garantizando la continuidad de los proyectos pastorales y una transición institucional ordenada.
La distinción entre coadjutor y auxiliar resulta clave: el auxiliar colabora por delegación y no tiene derecho de sucesión, mientras que el coadjutor posee derechos y facultades propias, orientadas a una sucesión inmediata y sin interrupciones.
En términos de gestión eclesial, esta etapa implicará la revisión de planes pastorales, procesos formativos, acciones sociales y protocolos administrativos, con especial atención a áreas como la educación católica, la acción social, la comunicación y la protección de menores.
El 10 de octubre de 2026, monseñor Ozoria cumplirá 75 años, edad en la que el canon 401 del Código Canónico dispone la presentación de su renuncia. Una vez la Santa Sede la acepte, monseñor Carlos Tomás Morel Diplán pasará ipso facto a ser arzobispo metropolitano de Santo Domingo.
