Feminicidios y crisis de valores marcan mensaje de la Quinta Palabra en Viernes Santo

Emely Cuello
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SANTO DOMINGO.- Feminicidios y otras problemáticas sociales centraron el mensaje de la Quinta Palabra del Sermón de las Siete Palabras durante este Viernes Santo, donde la religiosa sor Zoila María Mercedes López llamó la atención sobre el impacto de la violencia de género en la sociedad dominicana, especialmente en los niños que quedan en la orfandad tras la pérdida de sus madres.

Al reflexionar sobre la expresión “Tengo sed”, la superiora de la congregación Hermanas Misioneras del Corazón de Jesús explicó que este clamor de Jesús va más allá de una necesidad física, representando una sed de justicia, amor, paz, igualdad y dignidad.

Señaló que esta realidad se manifiesta en múltiples sectores vulnerables, como inmigrantes, mujeres, envejecientes y ciudadanos que demandan servicios públicos más eficientes y humanos.

Durante su intervención en la Catedral Primada de América, la religiosa describió el sufrimiento de Cristo como un reflejo de los dolores sociales actuales, destacando que muchas personas viven hoy en condiciones de desesperanza, exclusión y abandono. En ese sentido, afirmó que Jesús se hace presente en quienes sufren, especialmente en aquellos que claman por mejores oportunidades y respeto a sus derechos fundamentales.

Asimismo, cuestionó el rol de la clase política, al considerar que en ocasiones se aleja de las verdaderas necesidades del pueblo. Indicó que existe una creciente inconformidad social ante la falta de respuestas a problemas estructurales, lo que, a su juicio, profundiza las desigualdades y limita el desarrollo integral de la población.

La madre se refirió a los Therians y atribuyó su comportamiento a la “sed de identidad” en los jóvenes que buscan saciarse en las redes sociales por vacío espiritual, perdiendo el sentido de su dignidad como hijos de Dios.

Al referirse a los feminicidios que se registran en el país, María Mercedes lamentó la sed de consuelo de los niños huérfanos, donde el hogar se convierte en escenario de violencia en lugar de paz.

Asimismo, señaló el drama de los ancianos y niños vulnerables.

Finalmente, la religiosa exhortó a la sociedad a fortalecer los valores, la fe y el compromiso con el prójimo, al tiempo que hizo un llamado especial a los jóvenes a buscar sentido en principios sólidos y no en caminos que, según advirtió, no llenan el vacío espiritual. Concluyó señalando que solo a través de la empatía y la acción colectiva será posible construir una sociedad más justa y humana.

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