Durante un recorrido por la zona, el periodista Junior Trinidad conversó con residentes y comerciantes, quienes expresaron opiniones divididas sobre el ambiente de seguridad. Mientras algunos aseguran sentirse tranquilos por la vigilancia militar, otros manifestaron preocupación ante la situación de violencia que afecta al vecino país.
A esta preocupación se suma la situación económica. Comerciantes consultados señalaron una disminución de la actividad comercial, debido al panorama de incertidumbre que atraviesa Haití y sus repercusiones en la dinámica fronteriza.
En medio de este escenario, el presidente Luis Abinader aseguró que la frontera dominicana se encuentra en su mayor nivel de protección y advirtió que el Gobierno no permitirá la presencia de bandas criminales haitianas a menos de 20 kilómetros del territorio nacional.
El mandatario explicó que, aunque Haití continúa atravesando una profunda crisis de seguridad, actualmente no existe una situación de mayor riesgo para República Dominicana, debido al fortalecimiento de la vigilancia fronteriza, la preparación y el equipamiento de las Fuerzas Armadas, así como la presencia de fuerzas internacionales en territorio haitiano.
Abinader indicó que se ha multiplicado la disponibilidad de personal y vehículos blindados, además de reforzarse la vigilancia mediante drones, recursos aéreos y navales y las capacidades de inteligencia militar.
La tensión también ha provocado medidas preventivas en la zona de Jimaní, provincia Independencia, cercana a los escenarios de enfrentamientos entre las fuerzas de seguridad y las pandillas haitianas.
Uno de los acontecimientos que mantiene en alerta a las autoridades es el secuestro de cuatro militares salvadoreños vinculados a la misión internacional de seguridad en Haití, quienes desaparecieron el pasado 18 de octubre tras una emboscada en Santo, localidad de Croix-des-Bouquets, a las afueras de Puerto Príncipe. Al cumplirse 15 días del ataque, las autoridades no habían confirmado públicamente su paradero ni su estado de salud.
En respuesta, El Salvador incrementó su presencia militar en Haití hasta superar los 2,000 efectivos, además de enviar helicópteros y vehículos blindados para apoyar las operaciones de búsqueda y seguridad.
El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, informó que los cuatro desaparecidos son técnicos de aviación y no combatientes. Posteriormente, el pasado 30 de octubre, militares salvadoreños realizaron patrullajes en Tabarre y sectores próximos al aeropuerto internacional Toussaint Louverture.
Pese a este panorama, el Ministerio de Defensa dominicano descartó el cierre de la frontera y aseguró que las actividades comerciales, sociales y cotidianas continuarían con normalidad, al considerar que las condiciones no justificaban medidas extraordinarias.
La situación mantiene la atención sobre la frontera dominico-haitiana, donde la vigilancia militar se combina con la preocupación de los residentes y comerciantes por el impacto de la crisis haitiana en la seguridad y la economía de la región.
