Redacción.- El número de víctimas mortales por el terremoto de magnitud 7,1 que sacudió el martes la isla de Kyushu, en el sur de Japón, ha aumentado a 18, según datos del Gobierno central y de la prefectura de Kumamoto. A los 13 muertos avanzados a primera hora de este miércoles por la primera ministra japonesa, Sanae Takaichi, se añaden ahora otros cinco por el derrumbe de una chimenea en la planta de Yatsushiro de Nippon Paper Industries. Los equipos de rescate siguen trabajando para encontrar supervivientes atrapados bajo escombros de edificios.
Previamente, las autoridades locales habían informado de tres muertos, incluidos dos fallecidos por la explosión y colapso de un centro comercial situado en la localidad de Kashima, donde los servicios de emergencia están buscando a alrededor de una decena de desaparecidos. Además, se estaba tratando de rescatar a nueve personas en la fábrica de papel en Yatsushiro, después de que la chimenea de la papelera se partiera por la mitad y se derrumbara. Cuatro personas podrían permanecer así enterradas bajo los escombros.
“Aún hay personas a la espera de ser rescatadas, por lo que nos enfrentamos a una verdadera carrera contra el tiempo”, ha declarado la jefa del Gobierno japonés a los medios, desde su oficina en Tokio, antes de señalar que se han desplegado “todos los recursos disponibles”.
Durante esta madrugada, ocho personas han sido rescatadas bajo los escombros del centro comercial operado por la empresa Aeon, según la cadena de televisión NHK, que ha elevado a más de doscientas las personas que han recibido atención médica en varios hospitales de la zona.
La primera ministra ha destacado que, además de las víctimas humanas, el seísmo provocó derrumbes de edificios, incendios y daños en la red vial. También cortes en el suministro de electricidad y agua. El temblor, cuya magnitud fue de 7,1 —la máxima, según la escala japonesa—, fue seguido por una potente réplica del 6,1.
Es la primera vez que se registra esta intensidad en Japón, considerado uno de los países con más riesgo sísmico del mundo, desde que un terremoto golpeó la península de Noto en 2024 y causó unos 400 muertos.
Las autoridades japonesas han desplegado hasta 4.600 militares en la isla de Kyushu para participar en las labores de respuesta al terremoto, según el ministro de Defensa, Shinjiro Koizumi. De ellos, 170 participan en el rescate de los desaparecidos en el centro comercial parcialmente derrumbado.
