REDACCIÓN.- El United States Central Command (CENTCOM) informó que las fuerzas estadounidenses continúan atacando lo que consideran “amenazas” del régimen iraní, tras alcanzar la cifra de más de 10 000 objetivos golpeados desde el inicio de la Operación Furia Épica, una amplia campaña militar lanzada el 28 de febrero de 2026 contra la República Islámica de Irán.
Según declaraciones del comandante de CENTCOM, los ataques han abarcado instalaciones militares, capacidades de misiles, infraestructuras estratégicas y objetivos vinculados a lo que Estados Unidos califica de amenaza inminente para la seguridad regional y global.
Estas acciones forman parte de una ofensiva conjunta con fuerzas israelíes, que denominan su fase de la operación como Roaring Lion (Rugido del León).
La ofensiva militar, que ya lleva varias semanas de ejecución, es descrita por funcionarios estadounidenses como una de las mayores concentraciones de potencia militar en Oriente Medio en décadas.
El objetivo declarado es degradar las capacidades ofensivas del régimen iraní, incluyendo sus sistemas defensivos, redes de misiles y estructuras de mando.
Irán, por su parte, ha rechazado propuestas de alto al fuego presentadas por la administración estadounidense y ha continuado con contraataques de misiles y drones contra posiciones en la región, intensificando el conflicto y complicando las posibilidades de una tregua inmediata.
El impacto de esta operación se siente también fuera del campo de batalla, con fluctuaciones en los mercados globales de energía y preocupaciones diplomáticas entre potencias mundiales, que mantienen llamados urgentes a la moderación y a una solución negociada.
