Redacción.- El Gobierno del presidente Donald Trump permitirá la entrada a Estados Unidos del senador brasileño Flávio Bolsonaro y sus familiares, luego de que el político saliera de Brasil tras perder las elecciones presidenciales frente al mandatario Luiz Inácio Lula da Silva.
Un alto funcionario del Departamento de Estado estadounidense informó que se expedirán visados para Bolsonaro y sus familiares, aunque no ofreció detalles sobre las circunstancias de su viaje. Reportes posteriores indicaron que el senador habría llegado a Florida junto a su familia.
La salida se produjo después de que venciera el plazo fijado por el Supremo Tribunal Federal de Brasil para que entregara sus pasaportes ordinario y diplomático. Las autoridades habían ordenado la entrega de los documentos y prohibido que abandonara el país, en el marco de una investigación judicial.
La Policía Federal brasileña canceló sus pasaportes tras el vencimiento del plazo, mientras crecía la incertidumbre sobre su paradero. En un primer momento circularon versiones de que podría haberse trasladado a Argentina, pero las autoridades de ese país indicaron que no existían registros de su entrada.
Investigado por presunto lavado de dinero
Flávio Bolsonaro es investigado por presunto lavado de dinero en un caso que también involucra al abogado Willer Tomaz. Las autoridades examinan posibles irregularidades financieras y vínculos empresariales relacionados con el sector de las apuestas.
El senador ha cuestionado las actuaciones judiciales y niega haber cometido irregularidades. La investigación no constituye por sí misma una declaración de culpabilidad.
Lula critica su salida de Brasil
El presidente Luiz Inácio Lula da Silva calificó de “vergonzosa” la salida de su rival político y recordó que, cuando tuvo que entregar su pasaporte durante un proceso judicial anterior, cumplió con la disposición de las autoridades.
Flávio Bolsonaro, quien había afirmado que no tenía intención de abandonar Brasil, cuestionó la orden judicial y sostuvo que buscaba intimidarlo tras los resultados electorales.
Su llegada a Estados Unidos y la decisión de Washington de concederle visados se producen en medio de la tensión política y judicial que rodea al senador tras su derrota en las urnas.
