Puerto Príncipe, Haití.- Al menos 20 personas murieron tras un ataque perpetrado por bandas armadas durante la madrugada de este lunes en la comuna de Kenscoff, al este de Puerto Príncipe, en una nueva escalada de violencia que llevó al Gobierno haitiano a declarar a todas las fuerzas de seguridad en máxima alerta.
La cifra de víctimas podría ser mayor. Medios locales elevan el número de fallecidos hasta 40, mientras continúan las labores de búsqueda en la zona, donde se registraron intensos intercambios de disparos y explosiones.
Durante el ataque, integrantes de las bandas incendiaron viviendas y vehículos, provocando que cientos de residentes abandonaran sus hogares. La Policía intervino para intentar repeler a los grupos armados, mientras también se reportaron personas heridas y decenas de viviendas afectadas.
Entre los lugares atacados se encuentra una iglesia que servía de refugio para personas desplazadas por la violencia. También fueron atacadas viviendas de varias figuras haitianas, entre ellas la del médico William Pape, fundador de los centros Gheskio, dedicados a la atención sanitaria y la lucha contra el VIH.
El Gobierno haitiano anunció el despliegue de las fuerzas de seguridad para recuperar el control de Kenscoff y aseguró que la zona no será abandonada. Las autoridades afirmaron: «Haití no será entregada a los bandidos. La República vencerá».
Las bandas que integran la coalición armada Viv Ansanm buscan consolidar su presencia en Kenscoff, considerada una zona estratégica por su cercanía con el departamento del Sudeste y la ciudad de Jacmel.
La situación ocurre en medio de una grave crisis de seguridad. Según datos de la ONU, durante los primeros cinco meses del año la violencia en Haití dejó al menos 2.310 muertos y 1.106 heridos, además de 99 secuestros registrados.
La crisis también ha provocado un fuerte deterioro humanitario: alrededor de 5,8 millones de haitianos, equivalentes a cerca del 52 % de la población, sufren inseguridad alimentaria, mientras que el número de personas desplazadas llegó a 1,4 millones.
