Redacción.- En una iglesia de Suiza, una tradición centenaria continúa cautivando a fieles y visitantes: el encendido de las velas del árbol de Navidad con llamas reales.
El ritual, que combina simbolismo religioso y herencia cultural, se realiza cada año bajo estrictas medidas de seguridad, mientras la comunidad se empeña en preservar la práctica tal como la heredaron de sus antepasados.
Para ellos, mantener viva esta costumbre es una forma única de honrar su historia y dar inicio a las celebraciones navideñas.
