Entre las principales irregularidades detectadas figuran cocinas desmanteladas o que no pudieron ser localizadas en las direcciones previamente inspeccionadas y declaradas por los oferentes.
Asimismo, se encontraron diferencias entre la capacidad instalada declarada durante el proceso de inspección y la capacidad comprobada posteriormente.
Las reinspecciones también permitieron identificar incumplimientos de las Buenas Prácticas de Manufactura (BPM), capacidad instalada insuficiente, deficiencias en infraestructura y equipos, condiciones sanitarias inadecuadas, establecimientos sin operación y ausencia de evidencias de producción y controles documentales.
En algunos casos, los inspectores encontraron establecimientos cerrados, lo que impidió verificar sus condiciones de operación. También fueron detectadas instalaciones en proceso de remodelación y cambios de domicilio realizados sin la autorización previa del INABIE.
