Llegó para dar a luz y terminó inconsciente: el relato de Yadelsy sobre su parto

Camila Santiago
3 Min Read

NACIONALES.- Durante décadas, los hospitales de maternidad de República Dominicana han estado en el centro de cuestionamientos y denuncias por distintas situaciones, entre ellas casos de presunta negligencia durante el parto. Aunque estos episodios no representan la mayoría de las atenciones, las experiencias de algunas pacientes han abierto el debate sobre la calidad y la humanización de los servicios de salud.

Para Yadelsy Solano, lo que debía ser uno de los momentos más importantes de su vida terminó convertido en una experiencia que, según relata, estuvo marcada por el miedo, el dolor y episodios de violencia durante la atención médica. A sus 22 años y embarazada de su primer hijo, comenzó a dar seguimiento a su embarazo en el dispensario médico América Latina, en Sabana Perdida, donde fue diagnosticada con placenta previa, una complicación que puede provocar sangrado vaginal.

Con 37 semanas de gestación, los dolores de parto comenzaron el 9 de agosto y, dos días después, por recomendación de su ginecóloga, acudió a la maternidad Nuestra Señora de la Altagracia. Pese a llevar consigo su historial médico, Yadelsy asegura que fue ingresada para intentar un parto vaginal. Cuenta que permaneció durante horas bajo evaluación de médicos y residentes mientras su condición empeoraba y aumentaba su temor por la vida de su bebé. Finalmente fue llevada al quirófano para una cesárea, luego de lo que describe como varias horas de intentos para lograr el parto vaginal.

La pérdida de sangre provocó que permaneciera inconsciente durante varios días y posteriormente supo que también había presentado preeclampsia. Once años después, recuerda aquella experiencia con tristeza y cuestiona las condiciones en las que fue atendida y la falta de acompañamiento familiar durante el proceso. Su testimonio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre las políticas de humanización de los servicios de salud impulsadas por el Ministerio de Salud Pública y el Servicio Nacional de Salud, así como la necesidad de garantizar una atención segura, digna y respetuosa para las mujeres durante el embarazo y el parto.

Compartir este artículo