Antigua y Barbuda.– El rey Carlos III fue sorprendido por un aguacero mientras participaba junto a la reina Camila en los actos conmemorativos del 45 aniversario de la independencia de Antigua y Barbuda, celebrados en el estadio Sir Vivian Richards, en St. John’s.
La lluvia irrumpió durante una ceremonia militar nocturna, cuando las unidades uniformadas se encontraban formadas para el desfile en honor a la fecha histórica.
Las imágenes del momento muestran al monarca británico permaneciendo de pie sobre el podio, mientras hacía señas a una persona fuera de cámara. A pocos metros, la reina Camila recibió una sombrilla y se apartó del lugar donde estaba junto a su esposo.
Posteriormente, Carlos III descendió del podio y caminó por la alfombra roja, antes de regresar a su posición para continuar presenciando los honores militares. Más adelante, también recibió un paraguas.
Pese a las condiciones climáticas, el desfile militar continuó con la guardia de honor formada frente al jefe de Estado británico.
La visita de los monarcas comenzó con un servicio religioso en la Iglesia Pentecostal Casa de Restauración, en la capital, St. John’s, como parte de las actividades por la independencia del país, alcanzada el 1 de noviembre de 1981.
La agenda también incluye la participación de Carlos III y Camila en la reunión de jefes de Gobierno de la Mancomunidad de Naciones, donde se prevé abordar el reclamo de reparaciones al Reino Unido por la trata transatlántica de personas esclavizadas y el período colonial.
La secretaria general de la Comunidad del Caribe (Caricom), Carla Barnett, señaló que este reclamo forma parte de la agenda regional y representa un asunto pendiente de justicia histórica.
No obstante, Carlos III, en su condición de monarca constitucional, no puede comprometer al Gobierno británico a ofrecer disculpas oficiales o reparaciones económicas sin su autorización.
