Los convocantes anunciaron la extensión de la huelga por otras 24 horas, al asegurar que, tras casi 48 horas de protesta, no han recibido respuestas concretas a sus demandas.
El dirigente también cuestionó una reunión sostenida con representantes del sector comercial, alegando que los organizadores del paro no fueron informados del encuentro y que las decisiones tomadas no representaron a todos los comerciantes.
Asimismo, denunció presuntas agresiones por parte de agentes policiales en distintos sectores del municipio, incluyendo la entrada a viviendas y el lanzamiento de bombas en casas donde, según afirmó, residen niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
El representante popular también aseguró que dirigentes y personas vinculadas a los movimientos han recibido amenazas, por lo que responsabilizó a las autoridades locales y a los organismos uniformados de cualquier situación que pudiera afectar a los manifestantes o a la población civil.
Los movimientos reiteraron que esperan respuestas concretas y el inicio de los trabajos que reclaman, al tiempo que hicieron un llamado a las autoridades, legisladores y representantes municipales para que intervengan en busca de una solución a las demandas de las comunidades.
Hasta el momento, no se han ofrecido detalles adicionales sobre posibles acuerdos que permitan poner fin a la convocatoria.
