Redacción.- El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, advirtió este domingo que Israel intensificará los bombardeos contra el régimen de Irán en los próximos días, en medio de una escalada bélica sin precedentes que ha dejado cientos de muertos y ha generado una crisis humanitaria de difícil verificación independiente.
En un videomensaje grabado desde la azotea de la Kiriá, el complejo de Inteligencia militar en Tel Aviv, Netanyahu afirmó que las fuerzas israelíes continuarán atacando el corazón de Teherán con mayor intensidad. El mandatario compareció junto al ministro de Defensa, Israel Katz; el jefe del Estado Mayor, Eyal Zamir; y el director del Mosad, Roman Gofman, a quienes aseguró haber instruido para la continuación de la campaña.
Las declaraciones se produjeron minutos después de que el Ejército israelí anunciara una nueva oleada de bombardeos en el marco de la Operación Furia Épica, ofensiva conjunta entre Israel y Estados Unidos iniciada el 28 de febrero contra objetivos militares y nucleares en territorio iraní.
Netanyahu expresó su solidaridad con las víctimas de los ataques iraníes, que —según autoridades israelíes— han causado al menos diez muertos en Tel Aviv y Beit Shemesh, calificando estos días como “dolorosos” para el país.
En Irán, la Media Luna Roja reportó 201 muertos y 747 heridos en 24 de las 31 provincias tras los bombardeos del sábado. Entre los hechos más graves denunciados por Teherán figura el presunto ataque a una escuela primaria femenina en Minab, provincia de Hormozgán, que según autoridades locales dejó 148 fallecidos tras tres impactos directos.
Sin embargo, Israel negó categóricamente cualquier responsabilidad en ese ataque. El portavoz de las Fuerzas de Defensa de Israel, Nadav Shoshani, afirmó no tener constancia de operaciones en esa localidad y cuestionó la credibilidad del régimen iraní. Por su parte, el Comando Central del Ejército estadounidense (Centcom) indicó que investiga los reportes sin confirmar participación.
Un análisis de la cadena CNN geolocalizó un video en la escuela Shajaba Tayyiba, situada a unos 60 metros de una base militar iraní, lo que podría explicar el incidente, aunque no esclarece la autoría. La falta de acceso de medios internacionales a las zonas afectadas impide verificar de forma independiente las cifras y los objetivos alcanzados.
La ofensiva ha provocado además contraataques iraníes contra bases estadounidenses en Kuwait, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudí y Qatar. En Emiratos se reportó una víctima mortal por restos de misiles interceptados y en Kuwait al menos 12 heridos. En Dubái, el hotel Burj Al Arab sufrió daños tras la caída de fragmentos de un dron interceptado.
La Guardia Revolucionaria iraní anunció el cierre del estrecho de Ormuz, ruta por la que transita cerca de un tercio del petróleo mundial transportado por mar. Decenas de aerolíneas han cancelado vuelos hacia la región hasta al menos el 3 de marzo, mientras la comunidad internacional observa con creciente preocupación una crisis que amenaza con desestabilizar Medio Oriente.
