Santiago.- Pacientes diagnosticados con enfermedad de Crohn y colitis ulcerativa denunciaron las dificultades que enfrentan para acceder de manera continua a medicamentos de alto costo, así como los retrasos en la aprobación de cambios de tratamiento por parte de las autoridades sanitarias.
Entre los testimonios, la paciente Nayeli García, ingeniera en tecnología de los alimentos de 25 años, explicó que fue diagnosticada con enfermedad de Crohn hace aproximadamente seis años y que desde hace cinco recibe tratamiento con el medicamento Humira.
Sin embargo, señaló que las interrupciones en el suministro del fármaco han afectado su efectividad, provocando que su organismo dejara de responder al tratamiento desde hace más de dos años. Indicó que ha solicitado formalmente el cambio a otro medicamento, Stelara, siguiendo las indicaciones médicas correspondientes, sin recibir respuesta hasta la fecha.
La joven aseguró que, aunque su condición puede no ser evidente físicamente, ha enfrentado múltiples complicaciones de salud, incluyendo cirugías intestinales, episodios de eritema nodoso, anemia ferropénica y otras recaídas que han impactado su vida personal y laboral.
“Es una condición que no solo afecta físicamente, también drena emocional y económicamente al paciente y a su familia”, expresó.
García explicó además que continúa recibiendo el mismo medicamento pese a que ya no le resulta efectivo, lo que considera una limitación en el acceso a una alternativa terapéutica adecuada.
De su lado, otros pacientes señalaron que llevan meses e incluso años a la espera de respuestas sobre cambios de tratamiento o inclusión en programas de cobertura de medicamentos especializados.
Los afectados hicieron un llamado a las autoridades de salud para agilizar los procesos de evaluación y aprobación, a fin de garantizar el acceso oportuno a terapias adecuadas para pacientes con enfermedades inflamatorias intestinales.
