Redacción.- El presidente del Consejo Presidencial de Transición de Haití (CPT), Laurent Saint-Cyr, instó este jueves, ante la Asamblea General de la ONU, a la comunidad internacional a actuar de manera «fuerte e inmediata» ante la grave crisis que sufre su país, que, según dijo, vive una guerra entre las bandas y la población.
En un discurso en el que denunció la dramática situación por la que atraviesa Haití, donde la mitad de la población sufre de inseguridad alimentaria, señaló que «el silencio no es una opción».
En Haití, «miles de niños son privados de su derecho a la educación, los jóvenes viven sin esperanza, mujeres y niñas son violadas, los médicos huyen y las vidas son sacrificadas», apuntó Saint-Cyr, quien expresó la necesidad de crear las condiciones de seguridad para celebrar las apla-zadas elecciones generales.
El dirigente haitiano destacó que la población «quiere la paz» y que esta es la «necesidad más urgente del pueblo», razón por la que las fuerzas del orden y la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS) libran una «lucha sin cuartel».
Saint-Cyr criticó que de los 2.500 efectivos requeridos y prometidos en la MSS, solamente están sobre el terreno un millar de miembros.
«Su coraje y nuestros propios recursos no han podido contener la crisis de seguridad», afirmó Saint-Cyr, por lo que indicó que su gobierno ha aumentado en un 40 % el presupuesto de las fuerzas del orden, reclutado nuevas promociones y reforzado la adquisición de material y equipo.
Haití, denunció, «se encuentra en el epicentro de una amenaza regional inédita. Redes criminales poderosas buscan desestabilizar el país y dominar las economías regionales».
«La nueva línea de combate está en Haití, si fracasamos en afrontarlos en nuestro territorio, será ilusorio pensar que se puede impedir un desborde regional», advirtió.
Saint-Cyr expresó su apoyo al proyecto de resolución presentado por Panamá y Estados Unidos para transformar la MSS, liderada por Kenia, en una fuerza ofensiva contra las bandas armadas.
La MSS, aprobada en 2023 y en operación desde 2024, apoya a la Policía Nacional de Haití y está integrada actualmente por 1.000 efectivos, la mayoría kenianos.
Sin embargo, según datos de la ONU, Haití registró un aumento del 24 % en homicidios intencionados durante los primeros seis meses del año, alcanzando 4.026 asesinatos. Además, la violencia ha provocado el desplazamiento interno de más de 1,3 millones de personas.
La nueva misión propuesta por EE.UU. estaría compuesta por 5.500 efectivos con autoridad para enfrentar con fuerza a las pandillas.
En otra parte de su discurso, Saint-Cyr recordó que este año se cumple el bicentenario de la ordenanza con la que Francia le impuso a Haití el pago de una compensación por el reconocimiento de su independencia.
«Alzamos nuestra voz para reclamar reparación, no con ánimo de venganza ni lamentaciones, sino con un deseo de justicia y verdad», dijo.
El mandatario celebró la declaración de la presidencia francesa, que reconoce la necesidad de abrir espacios de diálogo y verdad histórica, así como la resolución del 5 de junio de 2025 de la Asamblea Nacional francesa, que reconoce la injusticia del asunto.
«Francia, país de los derechos del hombre, tiene hoy la oportunidad de escribir una nueva página con Haití, honrando los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que nos unen», concluyó.
