SANTO DOMINGO, RD- En la mañana de este lunes, los hermanos Antonio y Maribel Espaillat, propietarios de la emblemática y colapsada discoteca Jet Set, se presentaron ante el tribunal correspondiente para el inicio del juicio preliminar en su contra.
Ambos empresarios enfrentan cargos de homicidio involuntario, vinculados a la tragedia que resultó en la muerte de 236 personas. El suceso, que ha conmocionado a la sociedad dominicana, se atribuye a presuntas negligencias en los protocolos de seguridad y fallas estructurales en el establecimiento durante un evento masivo.
A su llegada al Palacio de Justicia, los hermanos Espaillat López estuvieron rodeados de un fuerte contingente de seguridad y bajo la mirada de familiares de las víctimas, quienes exigen justicia. Mientras Antonio Espaillat caminaba hacia la sala de audiencias escoltado por sus abogados, se escucharon gritos de «¡Asesino!» por parte de personas presentes en los pasillos del tribunal, reflejando el clima de tensión y dolor que rodea este caso.
La fiscalía sostiene que existen pruebas contundentes que vinculan la administración del local con el incumplimiento de normas básicas de seguridad civil, lo que impidió una evacuación adecuada en el momento del colapso. Por su parte, la defensa de los Espaillat López se prepara para rebatir las acusaciones, argumentando que el incidente fue un evento fortuito fuera de su control.
Este juicio preliminar determinará si existen méritos suficientes para enviar a los acusados a un juicio de fondo. La opinión pública permanece atenta a las decisiones judiciales en este proceso, considerado uno de los casos de responsabilidad penal corporativa más grandes en la historia reciente del país.
