Washington.– El fin de las elecciones de medio mandato en Estados Unidos marca el inicio de los movimientos políticos de cara a las elecciones presidenciales de 2028, con varias figuras de los partidos republicano y demócrata perfilándose como posibles aspirantes a la Casa Blanca.
La carrera comienza a tomar forma ante la imposibilidad de que el presidente Donald Trump busque un tercer mandato, debido a las limitaciones establecidas en la Constitución estadounidense.
Entre los republicanos, dos nombres destacan como posibles sucesores del mandatario: el vicepresidente JD Vance y el secretario de Estado Marco Rubio.
Vance, exsenador por Ohio, encabeza las encuestas sobre las preferencias republicanas y mantiene estrechos vínculos con el movimiento MAGA (Hacer Estados Unidos grande otra vez). El vicepresidente ha dejado entrever que buscaría el respaldo de Trump si decide competir por la nominación presidencial.
Por su parte, Marco Rubio, quien ocupa la Secretaría de Estado y es el primer latino en desempeñar esa función, ha ganado protagonismo dentro de la Administración. Tras competir contra Trump en las primarias republicanas de 2016, terminó incorporándose a su movimiento político. El propio mandatario lo ha mencionado como una posible figura para sucederlo.
Los nombres que suenan en el Partido Demócrata
En el Partido Demócrata también comienzan a perfilarse varios aspirantes, entre ellos la exvicepresidenta Kamala Harris, quien perdió las elecciones presidenciales de 2024 frente a Trump y podría intentar nuevamente conseguir la nominación de su organización.
Otro nombre que gana fuerza es el del senador por Georgia Jon Ossoff, cuya reelección con una amplia ventaja en las recientes elecciones legislativas fortaleció su proyección política dentro de los demócratas.
También figura el gobernador de California, Gavin Newsom, quien dejará el cargo en enero tras completar dos mandatos. Su estilo confrontativo frente a Trump y su activa presencia en las redes sociales lo mantienen entre las figuras con posibilidades de aspirar a la Casa Blanca, aunque ha condicionado una eventual candidatura a la decisión de Harris.
A esta lista se suma la congresista por Nueva York Alexandria Ocasio-Cortez, representante del ala progresista y vinculada a la corriente de los socialistas demócratas. La legisladora ha señalado que evaluaría sus opciones políticas después de las elecciones de medio mandato.
Aunque todavía no hay candidaturas oficiales, estos nombres comienzan a marcar el panorama político estadounidense de cara a 2028, cuando republicanos y demócratas deberán definir quiénes competirán por la Presidencia.
