Santo Domingo.- El Gastroenterólogo, doctor Rafael Gautreau, advirtió sobre la importancia de no restarle atención a cualquier sangrado que se presente por un orificio natural del cuerpo, al señalar que, aunque puede ser leve o moderado, también puede convertirse en una emergencia médica capaz de provocar un shock hipovolémico y poner en riesgo la vida del paciente.
Durante su explicación, Gautreau destacó que todo sangrado debe ser investigado para determinar su origen y causa. Puso como ejemplos el sangrado nasal, la presencia de sangre al toser, el sangrado de los oídos, la sangre en la orina y la presencia de sangre en la eyaculación, los cuales pueden estar asociados a diferentes condiciones médicas.
Al referirse específicamente al sangrado digestivo, explicó que este se divide en superior e inferior, dependiendo de la zona del aparato digestivo donde se origine. La hemorragia digestiva superior puede producirse en el esófago, el estómago y el duodeno, mientras que a partir del ángulo de Treitz se considera sangrado digestivo inferior.
El especialista explicó que una de las manifestaciones más evidentes de una hemorragia digestiva superior es la hematemesis, que ocurre cuando la persona vomita sangre, generalmente de color rojo brillante.
En el caso del sangrado rectal, Gautreau señaló que la apariencia de la sangre puede ofrecer pistas sobre su procedencia. La sangre fresca, roja y brillante, ya sea en el papel sanitario, la ropa interior o el inodoro, puede indicar que el sangrado proviene de una zona baja del tracto digestivo, como el recto o el ano.
Asimismo, explicó que cuando la sangre presenta una tonalidad más oscura o vinosa y aparece acompañada de materia fecal, puede tratarse de hematoquecia, otra manifestación de sangrado digestivo que también requiere evaluación médica.
Gautreau insistió en que observar sangre nunca debe considerarse normal ni ignorarse, por lo que recomendó buscar atención médica para identificar el origen del sangrado y determinar el tratamiento adecuado.
