Santo Domingo.- El caso por el colapso de la discoteca Jet Set, tragedia en la que murieron 236 personas y decenas resultaron heridas, vuelve este viernes a los tribunales con la continuación de la audiencia contra los propietarios del establecimiento, Antonio y Maribel Espaillat.
La jornada está prevista para las 9:00 de la mañana ante el Juzgado de Primera Instancia del Distrito Nacional, después de que durante la pasada audiencia el Ministerio Público avanzara en la presentación de las evidencias con las que sustenta su acusación.
Uno de los elementos expuestos durante el proceso está relacionado con las condiciones que presentaba la estructura antes de su desplome. El abogado Luis Custodio sostuvo que las pruebas apuntan a que los propietarios conocían las dificultades que presentaba el inmueble.
Como ejemplo, el jurista mencionó las filtraciones de agua y el deterioro de los plafones, situaciones que, según afirmó, eran conocidas por quienes estaban al frente del establecimiento. Custodio también hizo referencia a un mensaje que, de acuerdo con las pruebas presentadas, Maribel Espaillat habría comunicado a su hermano al describir el estado de la discoteca como “todo desbaratado”. Según explicó el abogado, esta situación habría ocurrido pese a que no había llovido durante varios días y el sistema de aire acondicionado permanecía apagado.