Redacción.-La detección de transmisión comunitaria del chikungunya en Alauca, departamento de El Paraíso, encendió las alertas de las autoridades sanitarias hondureñas ante la posibilidad de que la enfermedad se extienda a otros municipios cercanos a la frontera con Nicaragua.
Gerardo Silva, epidemiólogo de la Región Sanitaria Número Siete de la Secretaría de Salud, confirmó que en Alauca ya existe circulación del virus y señaló que la principal preocupación es evitar nuevos contagios en las comunidades vecinas.
Según el especialista, durante la semana anterior se reportaron al menos 25 casos sospechosos de chikungunya en ese municipio. Esta cifra corresponde a personas con cuadros compatibles con la enfermedad y no debe confundirse con diagnósticos confirmados mediante pruebas de laboratorio.
La situación adquiere relevancia porque la transmisión comunitaria indica que el virus ya circula dentro del territorio hondureño, sin depender exclusivamente de personas que hayan viajado al extranjero.
La presencia del mosquito transmisor y el desplazamiento frecuente de habitantes entre comunidades pueden favorecer la aparición de nuevos casos.
El primer contagio identificado fue importado de Nicaragua, después de que un hondureño viajara al país vecino y regresara con síntomas de la enfermedad.
El municipio de Alauca se encuentra en el departamento de El Paraíso, cerca de la frontera con Nicaragua, una condición que mantiene bajo vigilancia a las autoridades sanitarias debido al movimiento de personas entre ambos países.
La circulación del virus en esta zona obliga a prestar atención a las comunidades próximas, donde la presencia de mosquitos del género Aedes puede facilitar la transmisión si existen personas infectadas y condiciones favorables para la reproducción del vector.
La preocupación no se limita al número de casos sospechosos. El riesgo también está relacionado con la posibilidad de que personas infectadas sean picadas por mosquitos que posteriormente transmitan el virus a otros habitantes.
De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el chikungunya se transmite principalmente por la picadura de mosquitos hembra infectados de las especies Aedes aegypti y Aedes albopictus. Estos insectos también pueden transmitir dengue y zika, por lo que la aparición de síntomas similares requiere evaluación médica para determinar la enfermedad.
Hasta la información divulgada por las autoridades, no se había establecido cuántos de los 25 casos sospechosos reportados en Alauca serían confirmados mediante pruebas de laboratorio. Por ello, el seguimiento de los pacientes y la actualización de los registros serán determinantes para conocer la evolución del brote.
La chikungunya es una enfermedad viral que suele comenzar con fiebre repentina y dolor intenso en las articulaciones. También puede provocar dolor de cabeza, molestias musculares, inflamación articular, cansancio, náuseas y erupciones en la piel.
Una de sus características es que el dolor articular puede ser debilitante y prolongarse durante semanas, meses e incluso años en algunas personas. Aunque la mayoría de los pacientes se recupera, pueden presentarse complicaciones, especialmente en adultos mayores, bebés y personas con enfermedades preexistentes.
Los síntomas suelen aparecer entre cuatro y ocho días después de la picadura de un mosquito infectado, aunque el período puede variar entre dos y 12 días, según la OMS.
Para reducir el riesgo de contagio, las autoridades sanitarias y los organismos internacionales recomiendan eliminar recipientes que acumulen agua, limpiar patios y solares, tapar depósitos de almacenamiento y mantener libres de criaderos los alrededores de las viviendas.
También se aconseja utilizar repelente siguiendo las instrucciones del producto, vestir ropa que cubra brazos y piernas y colocar mallas en puertas y ventanas para reducir el ingreso de mosquitos.
El chikungunya no se transmite habitualmente de una persona a otra por contacto cotidiano, abrazos, besos o compartir alimentos.
El virus necesita principalmente al mosquito como vector para propagarse. Sin embargo, existe la posibilidad de transmisión de una madre infectada a su hijo alrededor del parto, por lo que los casos durante el embarazo requieren atención médica especializada.
Mientras las autoridades mantienen la vigilancia en El Paraíso, la confirmación de nuevos casos permitirá establecer si la circulación del virus se limita a las comunidades identificadas o si comienza a extenderse a otras localidades del país.
