Santo Domingo.- El Servicio Nacional de Protección Ambiental (SENPA) ha fortalecido los controles sobre la extracción de agregados del río Nizao, con el objetivo de evitar que se produzcan ilícitos ambientales que perjudiquen el acuífero.
Durante un recorrido realizado por las diferentes zonas donde se llevan a cabo operaciones de extracción de agregados, se pudo observar la presencia de militares pertenecientes a la institución de vigilancia ambiental, realizando chequeos a camiones que transportaban material de agregado.
Los operativos son dirigidos por el coronel Wendy Joaquín Arias, director regional de la institución, quien explicó que en la zona se realizaron requisas a varios camiones cargados de agregados para verificar la documentación que les permite desarrollar esta actividad.
En la cuenca baja del río Nizao operan de manera legal entre 12 y 14 empresas dedicadas a la extracción de agregados, las cuales cuentan con permisos emitidos por el Ministerio de Medio Ambiente, los cuales deben ser revisados periódicamente para verificar el cumplimiento de las normas ambientales.
De acuerdo con el encargado regional del SENPA, en la zona se movilizan diariamente decenas de camiones que transportan agregados, pero todos deben contar con los permisos correspondientes, de lo contrario son retenidos y puestos a disposición de la justicia.
En torno a equipos pesados que movilizan material debajo del puente de Lucas Díaz, sobre la carretera Sánchez que conduce a Baní, el oficial señaló que pertenecen a una compañía que realiza reparaciones en la estructura y que fueron autorizados por el Ministerio de Obras Públicas, con el aval de Medio Ambiente.
Los agentes del SENPA también denunciaron que en ocasiones han sido agredidos por personas que transportan material de forma ilegal, mostrando vehículos con impactos de bala y cristales rotos.
Sin embargo, aseguraron que estas acciones no los intimidan y que continuarán cumpliendo con sus funciones conforme a lo establecido por la ley.
