Santo Domingo.- Durante un emotivo discurso, el expelotero de Grandes Ligas, Pedro Martínez, agradeció a su esposa, Carolina Cruz, por convertirse en su principal soporte a lo largo de su carrera y sus proyectos, destacando el papel que ha desempeñado en su vida personal y profesional.
Con palabras cargadas de emoción, reconoció que detrás de sus logros también está el respaldo de su pareja. “Sin ella yo no soy el grande. Sin embargo, hoy me siento un gigante ante Dios”, expresó.
También agradeció a las personas y organizaciones que hicieron posible el proyecto, al tiempo que destacó la presencia y el apoyo de figuras como Juan Soto y Carlos Gómez, a quienes exhortó a continuar impulsando iniciativas que beneficien a la comunidad.
El deportista sostuvo que cuando existe una comunidad dispuesta a colaborar y se cuenta con aliados comprometidos, es posible alcanzar grandes objetivos. “Con un presidente, un amigo, un aliado, con una comunidad dispuesta, se logra todo”, manifestó.
Finalmente, pidió que la fe y la oración formen parte permanente del proyecto y de la escuela, al expresar su deseo de que “nunca falte una oración diaria” y que las futuras generaciones continúen recibiendo oportunidades para desarrollarse.
