Santo Domingo.- El comunicador Ángel Martínez continúa ofreciendo disculpas públicas, lo que ha llevado al retiro de siete querellas en su contra por parte de varias personas, entre ellas el alcalde de Laguna Salada, Germán Damián Rodríguez Saldaña (Fascal), Deisy Yanelis Aquino Mesa y José Miguel Peralta Castellano.
Los querellantes aceptaron la retractación pública de Martínez, quien además eliminó los videos considerados difamatorios. Como resultado, acordaron retirar las denuncias y solicitar al Ministerio Público que archive los casos.
El pasado jueves, durante una vista de conciliación en la Fiscalía de Valverde Mao, Martínez acudió al Palacio de Justicia acompañado de su abogado, el licenciado Ronny Crousset, donde formalizaron los acuerdos que pusieron fin a los procesos judiciales.
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A los nombres ya mencionados se suman Librado Nicanor Acosta Belliard, Luis Manuel Díaz, Ricki Ricardo Tejada Blanco y Martín Nolasco, quienes también acordaron retirar sus acciones legales tras la retractación y disculpas ofrecidas por el comunicador.
El abogado de Martínez valoró la voluntad de conciliación y criticó que en un país democrático se soliciten medidas de coerción, como grillete electrónico, fianzas e incluso impedimentos de salida, contra un comunicador por presunta difamación, cuando —según afirmó— no hay pruebas legales ni judiciales que sustenten los hechos imputados.
Recordó que Ángel Martínez, de 71 años, tiene un delicado estado de salud, toma 14 medicamentos diarios, y lleva dos stents coronarios tras sufrir dos preinfartos. Aseguró que el grillete le afecta debido a las radiaciones magnéticas constantes y que se le debe garantizar el debido proceso, ya que «no ha matado a nadie ni lo han encontrado con drogas», y sin embargo se le trata «con una saña desproporcionada».
Finalmente, el abogado hizo un llamado a la clase periodística a unirse y no guardar silencio ante situaciones como esta. Advirtió que lo que hoy le ocurre a Ángel Martínez podría repetirse con otros comunicadores si no se defiende el derecho a la libre expresión.
