La audiencia se reanuda después de una jornada en la que los testimonios de los exempleados Gregory Adames y Guillermo Castillo colocaron nuevamente bajo discusión las condiciones que presentaba el establecimiento antes de la tragedia del 8 de abril de 2025.
Uno de los testimonios que marcó la última audiencia fue el de Adames, quien declaró sobre filtraciones de agua y problemas con los plafones y afirmó que esas situaciones eran comunicadas a los propietarios. Durante el contrainterrogatorio, la defensa cuestionó al testigo sobre lo que pudo observar directamente y sobre la manera en que comunicaba las situaciones a Antonio Espaillat.
