Santo Domingo.- Entre la indiferencia y la preocupación por la crisis que atraviesa Haití, transcurren los días de ciudadanos de esa nación que llevan décadas residiendo en República Dominicana y se ganan la vida en la zona conocida como el Pequeño Haití, en el Distrito Nacional.
Uno de los que observa con preocupación la crisis haitiana es Jerwal Demofi, quien espera que los rehenes salvadoreños sean rescatados con vida y, paradójicamente, considera que el presidente de El Salvador podría poner fin al poder de las pandillas en el vecino país.
Mientras otros prefieren mantenerse al margen de la situación que afecta a sus compatriotas, al otro lado de la isla.
El Gobierno dominicano mantiene un estricto despliegue de seguridad y medidas de control en la frontera con Haití.
