Redacción.- La reclusa Christa Pike, única mujer en el corredor de la muerte de Tennessee, permanece inconsciente, intubada y conectada a un respirador artificial en un hospital de Nashville, tras sobrevivir el pasado miércoles a dos intentos de ejecución mediante inyección letal, según consta en una moción judicial de urgencia presentada por sus abogados.
De acuerdo con el documento legal, interpuesto este viernes ante el Tribunal de Cancillería del Condado de Davidson, Pike, de 50 años, ingresó al centro médico en estado crítico, con ambos brazos hinchados, quemados y con ampollas.
El personal médico trabaja para salvar su vida y eliminar de su organismo el pentobarbital, un fármaco altamente alcalino y cáustico que puede provocar quemaduras químicas al filtrarse en los tejidos.
Según el escrito, el equipo penitenciario empleó al menos siete agujas para intentar canalizar una vía periférica. Una de ellas, incluso, llegó a doblarse en un ángulo de 90 grados al ser retirada.
En medio del procedimiento, Pike intentó indicar a los funcionarios dónde colocar las agujas. Según la moción, se la escuchó sollozar y jadear, además de exclamar: «Siento que el brazo me va a reventar», y preguntar: «¿Esto pasa así?».
Pike, de 50 años, llevaba casi tres décadas en el corredor de la muerte de Tennessee tras ser condenada en 1996 por el asesinato de su compañera de estudios Colleen Slemmer. Su ejecución habría convertido a Pike en la primera mujer ejecutada en Tennessee en más de 200 años.
Tras el incidente, el gobernador de Tennessee, Bill Lee, suspendió las ejecuciones restantes previstas para este año y ordenó una revisión independiente de lo ocurrido, con el respaldo de la Fiscalía General.
Mientras tanto, la defensa de Pike solicita la preservación inmediata de todas las pruebas y la conmutación de su condena.
Según medios locales, el caso de Pike constituye el segundo intento de ejecución fallido en Tennessee este año.
