Redacción.- El petróleo intermedio de Texas (WTI, por sus siglas en inglés) bajó este viernes un 1,9 %, hasta 91,11 dólares el barril, y despidió así otra semana marcada por la evolución del conflicto en Oriente Medio.
Al término de la sesión, los contratos del WTI para noviembre, los de referencia en Estados Unidos, restaron 1,76 dólares respecto al cierre anterior.
En el cómputo semanal, el precio del crudo estadounidense cayó alrededor de un 1,3 %.
El mercado petrolero inició la semana atento a posibles avances diplomáticos entre Estados Unidos e Irán, luego de negociaciones indirectas mediadas por Catar relacionadas con un plan de siete días para abrir el estrecho de Ormuz, propuesta que el presidente estadounidense, Donald Trump, rechazó.
Sin embargo, las expectativas se diluyeron tras el regreso a Irán de la delegación que había viajado a Nueva York para participar en la semana de Alto Nivel de la Asamblea General de la ONU.
Mientras tanto, los inversores reaccionaron positivamente a la reparación del oleoducto Este-Oeste en Arabia Saudí, que volvió a operar tras un ataque y permitió reactivar una ruta utilizada por Riad durante la guerra con Irán ante el cierre del estrecho de Ormuz.
El precio volvió a subir ante el temor de una nueva escalada en la región, después de que The Wall Street Journal informara, citando a funcionarios estadounidenses, que el Pentágono prevé enviar un tercer grupo de ataque de portaaviones y buques a Oriente Medio.
Posteriormente, los precios volvieron a moderarse tras el anuncio del acuerdo de los países del G7 —Estados Unidos, Alemania, Francia, Canadá, Reino Unido, Italia y Japón— para liberar de manera coordinada 100 millones de barriles de petróleo y diésel durante los próximos cuatro meses.
