SANTO DOMINGO.— La aprobación de 29,100 licencias para la comercialización de apuestas de juegos hípicos y de tracción animal genera preocupación entre sectores de la sociedad civil y observadores de la industria, debido a la cantidad de permisos otorgados y a los cuestionamientos sobre el control de estos establecimientos.
La Comisión Hípica Nacional informó recientemente que ha aprobado 29,100 solicitudes de licencias, de un total de 60,000 recibidas. Aunque el organismo hizo la precisión sobre las cifras, persisten cuestionamientos sobre la magnitud de los permisos concedidos para operar apuestas en el país.
Uno de los principales señalamientos está relacionado con la proliferación de puntos de apuestas, especialmente en comunidades donde, según denuncias, establecimientos operan a escasa distancia unos de otros.
La normativa establece una distancia mínima de 200 metros entre bancas, sin embargo, en distintos sectores se observan negocios de apuestas ubicados prácticamente uno al lado del otro, lo que genera cuestionamientos sobre los mecanismos utilizados para verificar el cumplimiento de los requisitos antes de otorgar las licencias.
Los sectores críticos consideran que la entrega de permisos debe estar acompañada de una fiscalización efectiva que garantice el cumplimiento de las disposiciones legales y evite una expansión desordenada de estos negocios.
Otro punto de comparación señalado es el número de licencias otorgadas por el Ministerio de Hacienda para las bancas deportivas. De acuerdo con las cifras citadas, esa institución habría concedido 1,870 permisos durante los últimos 30 años, una cantidad significativamente inferior a las licencias aprobadas por la Comisión Hípica Nacional.
