Santo Domigno.– Presencia de moscas, falta de aire acondicionado, equipos oxidados y mobiliario deteriorado son algunas de las condiciones que, según denuncias, afectan varias áreas del Hospital Regional Universitario Jaime Mota, en Barahona, principalmente la sala de emergencias.
Al ingresar a las instalaciones del centro sanitario se observan puertas deterioradas, paredes en mal estado y equipos que evidencian falta de mantenimiento, mientras pacientes y familiares deben lidiar con las condiciones en las que reciben atención médica.
La situación resulta especialmente difícil en la sala de emergencias, donde más de 20 camas permanecen ocupadas por pacientes de distintas edades, entre ellos numerosos adultos mayores que manifiestan su malestar por las altas temperaturas.
De acuerdo con testimonios de personal médico, la emergencia lleva más de un mes sin aire acondicionado, pese a que dispone de dos unidades de climatización que, aparentemente, se encuentran fuera de servicio.
Ante la falta de ventilación, familiares de los pacientes recurren a pedazos de cartón para echarles aire a sus parientes y tratar de aliviar el calor que deben soportar durante su permanencia en el lugar.
Las precariedades también alcanzan la sala de nebulización, donde igualmente se reporta la falta de aire acondicionado, pese a que allí acuden personas con dificultades respiratorias que necesitan recibir asistencia.
Otro de los problemas visibles es el estado de las sillas de ruedas utilizadas para trasladar a los pacientes. Algunas carecen de los soportes donde se colocan los pies, presentan suciedad, partes deterioradas y neumáticos desgastados o desinflados.
A esto se suma el óxido presente en distintos mobiliarios y equipos, así como la presencia de moscas que recorren varias áreas del establecimiento, generando incomodidad entre quienes acuden en busca de servicios de salud.
Entre las situaciones denunciadas también figura un hecho ocurrido en un espacio identificado con un letrero de «Observación Pediátrica», donde, según los reportes recibidos, un hombre permaneció durante varias horas en una camilla después de fallecer.
La situación habría generado preocupación por la presencia de moscas alrededor del cuerpo y su circulación hacia otras áreas del hospital.
Asimismo, se reportan ascensores fuera de servicio, dificultades para conseguir camilleros cuando se necesita trasladar a pacientes y quejas por la atención ofrecida por parte de algunos empleados que se encontraban de turno.
Estas condiciones se producen en medio de una alta demanda de pacientes, lo que aumenta las dificultades para quienes acuden al centro en busca de asistencia médica.
Un hospital remodelado y entregado en 2020
Las condiciones denunciadas contrastan con las características anunciadas durante la entrega del remodelado Hospital Regional Universitario Jaime Mota, encabezada por el entonces presidente Danilo Medina, en julio de 2020.
En esa ocasión, la Presidencia informó que el centro había sido equipado para ofrecer servicios médicos de calidad, dignos y gratuitos a más de 62,054 habitantes de la provincia Barahona.
El establecimiento, ubicado en la carretera Enriquillo, fue presentado como una infraestructura moderna de tres niveles, con 13 consultorios médicos, tres consultorios odontológicos, laboratorio, banco de sangre, farmacia y diferentes áreas especializadas.
También dispone de servicios de emergencia pediátrica y ginecológica, neumología, rehabilitación, imágenes diagnósticas, hospitalización pediátrica con 24 camas y un bloque quirúrgico con dos salas de cirugía.
De acuerdo con los datos ofrecidos durante su inauguración, el hospital cuenta además con 95 camas de hospitalización, distribuidas en habitaciones de una y dos camas, con baños, climatización y suministro de gases médicos.
Durante el acto de entrega, el entonces director de la Oficina de Ingenieros Supervisores de Obras del Estado (OISOE), Francisco Pagán, destacó que la infraestructura fue construida bajo las normativas del Ministerio de Salud Pública y la Organización Panamericana de la Salud (OPS).
Ante el panorama descrito, se hace necesario que las autoridades competentes evalúen las condiciones en las que está funcionando el centro asistencial y dispongan las medidas correspondientes.
Pacientes, familiares y sectores preocupados por la situación reclaman la intervención del Ministerio de Salud Pública y de las autoridades responsables del hospital, a fin de que se realice una inspección de las instalaciones, se reparen los equipos de climatización, se sustituyan los mobiliarios deteriorados y se garantice la higiene en todas las áreas.
La principal preocupación es que un hospital de referencia regional, al que acuden personas de distintas comunidades del sur del país, pueda ofrecer servicios de salud en condiciones adecuadas, seguras y dignas para pacientes y personal sanitario.
