SANTO DOMINGO, RD.- La nueva Fuerza de Supresión de Pandillas desplegada en Haití para enfrentar a los grupos criminales que controlan gran parte del país, comenzó a dar sus primeros pasos de coordinación y planificación operativa.
El contingente, compuesto por unos 5,500 agentes policiales y militares, busca restablecer el orden en una nación que enfrenta una de sus peores crisis de seguridad en décadas.
Sin embargo, sectores nacionalistas y expertos en migración en República Dominicana expresaron pocas expectativas respecto a los resultados de esta nueva misión.
El dirigente nacionalista y miembro del Instituto Duartiano, Pelegrín Castillo, advirtió que las condiciones actuales en Haití dificultan cualquier intento de estabilización, mientras que el coordinador de la Mesa Nacional para las Migraciones y Refugiados (MENAMIRD), William Charpantier, señaló que la misión corre el mismo riesgo de fracaso que la intervención keniana, debido a la falta de claridad sobre las fuentes de financiamiento que sostendrán sus operaciones.
El pasado 30 de septiembre, el Consejo de Seguridad de la ONU aprobó una resolución presentada por Estados Unidos para autorizar el despliegue de esta nueva fuerza internacional, la cual sustituye la misión keniana que no logró contener la violencia.
De acuerdo con informes de organismos internacionales, las bandas criminales han provocado más de 4,000 homicidios solo en el primer semestre de este año, manteniendo a miles de familias desplazadas y a gran parte del territorio haitiano fuera del control gubernamental.
