Santo Domingo.- El Ministerio de Economía y Finanzas de Haití estableció mediante una circular dirigida a la Administración General de Aduanas, que las mercancías procedentes de terceros países destinadas al mercado haitiano deben llegar directamente a sus puertos marítimos o aeropuertos internacionales, sin utilizar territorio dominicano como plataforma de tránsito.
La disposición mantiene autorizado el comercio terrestre de mercancías legalmente producidas en República Dominicana, pero rechaza esa ruta para productos provenientes de otros países con destino a Haití.
Para comerciantes y transportistas que utilicen territorio dominicano para movilizar esas importaciones, la instrucción supone tener que reorganizar sus rutas de abastecimiento hacia los puntos de recepción haitianos. El documento no precisa qué tratamiento recibirán las cargas que ya estén en tránsito ni establece un período de adaptación.
En la circular, suscrita con el nombre de Serge Gabriel Collin, en calidad de ministro, el Estado haitiano señala que no reconoce en República Dominicana ningún puerto seco ni mecanismo de transbordo o tránsito de mercancías procedentes de terceros países destinadas a Haití.
Esos cargamentos deberán ser presentados ante las aduanas haitianas en los puertos o aeropuertos de llegada, someterse a los controles correspondientes y pagar los derechos e impuestos aplicables, según el texto.
El ministerio sostiene que la disposición busca evitar que el territorio dominicano sea utilizado como una plataforma que permita eludir el control aduanero haitiano. El comercio de productos dominicanos sigue autorizado
La circular aclara que las mercancías legalmente producidas en República Dominicana podrán continuar ingresando por los pasos terrestres oficialmente habilitados, conforme a las disposiciones aduaneras y comerciales vigentes.
Esta distinción resulta relevante para los negocios que abastecen al mercado haitiano: el documento no plantea un cierre general del comercio fronterizo, sino que diferencia el tratamiento de los productos dominicanos del correspondiente a las mercancías originarias de terceros países.
Asimismo, instruye a Aduanas a reforzar la vigilancia fronteriza y coordinar acciones con las fuerzas de seguridad y otras autoridades para combatir el fraude aduanero y los tráficos ilícitos, proteger los ingresos estatales y contribuir a la seguridad del territorio haitiano.
El texto advierte que las violaciones darán lugar a las sanciones administrativas y penales previstas en la legislación haitiana. La información suministrada no incluye testimonios de comerciantes o transportistas ni datos que permitan establecer cuántos negocios resultarían afectados o qué impacto tendría la disposición sobre los costos y los tiempos de entrega.
