Redacción.- El presidente de Argentina, Javier Milei ha comenzado su agenda en Madrid este miércoles con una conferencia en el Fórum Europa celebrada en el Real Casino Gran Círculo, apenas a 200 metros de la acampada en la Puerta del Sol, epicentro de la protesta en España por el derecho a la vivienda.
El orador ha empezado fuerte: “Pedro Sánchez es un impresentable dictador”. Respondía a la lona que ha amanecido en la sede del PSOE, dando la ‘bienvenida’ al mandatario con un mensaje de “orgullo” por ser “zurdos”. El aludido ha deseado que los socialistas sean echados “a patadas” en las próximas elecciones.
Milei ha abordado Ceuta, lo que para él simboliza “la invasión y destrucción de la cultura de Occidente”, sumado a “un estancamiento económico” que achaca a la izquierda y que tiene como resultado una “degradación” y una “decadencia muy difíciles de revertir en el futuro”. “Vemos desde Argentina -ha continuado- con mucha preocupación”. Lamenta Milei que Sánchez “prefiere reinar en el infierno”, tomando “cada inmigrante por un voto al precio de la destrucción” y dejando “unas calles más inseguras sobre todo para las mujeres, que no pueden caminar solas por las noches”.
“Mi recomendación -ha expuesto el presidente- es que no den la espalda a la política. Los liberales cometimos un error en Argentina y solo estamos comenzando a salir gracias al esfuerzo del Gobierno y de todos los argentinos”. Argentina, ha añadido, toma la bandera de la libertad “para alejarse de ese camino”, refiriéndose al tomado por el gobierno socialista de España.
Preguntado por la razón que le ha traído a España, ha dicho venir del “futuro”. “Hoy Argentina es la demostración de que luchar contra la decadencia rinde sus frutos y esto es solo el comienzo si reelegimos los próximos cuatro años”, que ha augurado como “inolvidables”. Milei quiere que España vea que “Argentina está cambiando el mundo para mejor” e invita a España a “mirar al sur para invertir, pero también con ojos políticos: ‘Queremos que la reconstrucción de Argentina sea la hoja de ruta para la reconstrucción de Occidente’”. Volviendo a la pregunta, ha zanjado de forma tajante: “Mi lucha son los liberticidas y no solo están en Argentina. Acá tienen uno y lo voy a enfrentar”.
“Queremos mostrarles que la decadencia no es un destino -ha pronunciado ya en sus últimas palabras- sino una elección, y queremos que vuelvan a soñar con un futuro digno si se abrazan al mástil de las ideas de la libertad. Hoy les extiendo este mensaje: no queremos verlos caer ante los males que tanto daño nos causaron a nosotros. No dejen pasar la chance de actuar. Queremos que los hombres libres del mundo vean a Argentina como un faro de libertad en medio de un mundo que tiende a la tiranía; queremos que inviertan, sí, pero también queremos que sepan que pueden venir a vivir y encontrarán un lugar donde llevar adelante sus vidas y sus negocios, tal como hace ya un siglo hicieron sus antepasados. Los recibiremos con los brazos abiertos”.
