Santo Domingo, RD.-El Ministerio Público señala en el expediente del denominado Senasa 2.0 que miembros de la estructura investigada habrían utilizado de manera reiterada nombres ficticios para comunicarse con el centro de atención telefónica del Seguro Nacional de Salud (SeNaSa) y gestionar autorizaciones médicas.
Según con la investigación, durante las llamadas eran utilizados nombres como “Pedro Martínez”, “Ángel Beltré” y “Amauris Gutiérrez”, con el supuesto propósito de ocultar la identidad real de quienes realizaban las solicitudes.
El documento sostiene que los operadores utilizaban datos reales de afiliados que, según la investigación, no habían solicitado ni recibido los servicios médicos. Para gestionar las autorizaciones también se habrían empleado códigos auténticos de médicos vinculados al entramado investigado.
Según la Pepca, estas maniobras formaban parte de un esquema mediante el cual se habrían generado 4,363 autorizaciones médicas, por un monto de aproximadamente RD$41.1 millones. Posteriormente, algunas de esas autorizaciones habrían sido utilizadas para elaborar reclamaciones por consultas y procedimientos que los afiliados negaron haber recibido.
Las autoridades investigan a empleados y exempleados de SeNaSa, médicos y particulares por su presunta participación en el esquema. El proceso se encuentra en fase judicial y las imputaciones deberán ser establecidas ante los tribunales.
