Redacción.-Falleció este martes 8 de septiembre a los 75 años el reconocido locutor, comunicador y empresario dominicano Francis Méndez, conocido como «La Voz de la Dominicanidad en Ultramar«; así lo informó su familia por medio de un comunicado.
A través de un comunicado, la familia explicó que, en cumplimiento de la voluntad expresa de Méndez, no se realizarán servicios de velatorio ni sepelio. Sus restos serán cremados en una ceremonia estrictamente privada, conforme a sus deseos y los de sus allegados.
Le despiden su esposa, sus cuatro descendientes y una numerosa familia, sumado a un círculo de colegas y amistades que hoy lloran su ausencia. Los parientes de Méndez expresaron su gratitud por las muestras de consideración, afecto y respaldo brindadas durante este difícil duelo.
Originario de Jarabacoa, en la demarcación de La Vega, donde vio la luz el 28 de marzo de 1951, Méndez se adentró en el mundo de la locución de manera fortuita.
En su juventud, colaboraba con un agente de la empresa licorera Bermúdez promocionando mercancía mediante altavoces en su localidad natal.
Al solicitársele que ensayara el sonido del micrófono tras un arreglo técnico, recitó el contenido publicitario con tal convicción que el supervisor comercial lo fichó de inmediato: «Desde este instante te conviertes en el locutor de Bermúdez en Jarabacoa, percibirás cinco pesos dominicanos a la semana», le indicó.
Dicho suceso lo condujo a Radio Jarabacoa, estación radial a la que se sumó como aprendiz en 1967, afianzando allí su reconocimiento local.
Tras finalizar la secundaria, se mudó a Santo Domingo con el firme propósito de triunfar en la radiodifusión de la capital.
Apoyado por el locutor y periodista Pablo Jerez, consiguió integrarse a Radio Guarachita, siendo acogido por el propietario de la emisora, Radhamés Aracena, y su esposa Zunilda Read de Aracena, quienes le brindaron atenciones especiales.
Su estreno en ese espacio ocurrió el 15 de diciembre de 1969, a la edad de dieciocho años, manteniéndose en la planta radial hasta 1980, periodo en el cual fungió además como descubridor y propulsor de figuras musicales como Leonardo Paniagua y Cheché Abreu.
Para 1990, en medio de la recesión económica en la República Dominicana, Méndez emigró a Nueva York, estableciéndose en Washington Heights para enfocar su trayectoria profesional hacia la creciente población hispana de la zona triestatal, cautivando a radioescuchas en Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut y Pensilvania.
Integró el equipo de La Mega 97.9 FM, destacándose con su voz en «El Vacilón de la Mañana», catalogado como uno de los espacios radiales de mayor audiencia en la metrópoli.
Hacia el año 2000, el creador del show, Luis Jiménez, diseñó para Méndez un rol encargado de transmitir noticias formales utilizando jerga popular de las calles neoyorquinas, gestando un sello distintivo dentro del programa.
Durante ese mismo periodo asumió la dirección y locución de «Señor bolero», enfocado en la música romántica y el bolero, tras la vacante dejada por su antecesor en Amor 93.1 FM.
Dicho espacio alcanzó la cima de popularidad según los reportes de sintonía de Nielsen, afianzando a Méndez como una de las figuras más influyentes de la radio dominicana en suelo neoyorquino. Asimismo, formó parte del reparto cinematográfico en «El vacilón, The Movie».
Su legado rebasó los límites de la radio: se desempeñó como la voz institucional de Univisión (Canal 41) en el periodo de 1993 a 1999, y con anterioridad en Discovery Channel, para posteriormente asumir idéntico rol en Telemundo (Canal 47).
De igual forma, se consolidó como uno de los maestros de ceremonias más solicitados en Nueva York y Nueva Jersey, encabezando eventos oficiales que contaron con la presencia de dignatarios norteamericanos y dos exmandatarios dominicanos.
