Redacción.- En la madrugada de este sábado, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que fuerzas militares estadounidenses han iniciado operaciones contra Irán, alegando motivos de seguridad nacional.
Según explicó el mandatario en un mensaje difundido en su cuenta de X, el objetivo de las acciones es eliminar amenazas que, a su juicio, ponen en riesgo directo a ciudadanos estadounidenses, tropas, bases militares y aliados en distintas partes del mundo.
En su declaración, Trump aseguró que destruirán los misiles iraníes y desmantelarán por completo su industria de misiles. También afirmó que “aniquilarán” la capacidad naval del país y que impedirán que grupos aliados de Teherán continúen —según sus palabras— desestabilizando la región o atacando a fuerzas estadounidenses mediante artefactos explosivos improvisados (IEDs).
El presidente fue enfático al señalar que su administración garantizará que Irán no obtenga un arma nuclear. “Es un mensaje muy simple: nunca tendrán un arma nuclear”, expresó. Agregó que ningún país debe desafiar el poder de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos, las cuales —dijo— fueron fortalecidas durante su primera administración y no tienen comparación en el mundo.
Trump reconoció que, aunque se han tomado medidas para minimizar riesgos al personal estadounidense en la región, podrían producirse bajas. “Eso suele ocurrir en la guerra”, afirmó, indicando que la operación se realiza pensando en el futuro y en evitar que una nación con armamento nuclear represente una amenaza para Estados Unidos y sus aliados.
En un mensaje directo a miembros de la Guardia Revolucionaria Islámica y fuerzas de seguridad iraníes, el mandatario les instó a deponer las armas, asegurando que podrían recibir inmunidad total si lo hacen, o enfrentar consecuencias fatales si no cumplen.
Asimismo, dirigió palabras al pueblo iraní, pidiéndoles permanecer resguardados ante el peligro de bombardeos y sugiriendo que, una vez concluyan las operaciones, tomen control de su gobierno. “Este puede ser su único momento en generaciones”, expresó, afirmando que Estados Unidos respalda al pueblo iraní con “fuerza abrumadora”.
El anuncio marca una nueva escalada en las tensiones entre Washington y Teherán, en un escenario que mantiene en alerta a la comunidad internacional.
