Redacción.- Un juez ha ordenado la deportación de Liam Conejo Ramos, un niño de 5 años de Minneapolis, junto con su familia, desestimando sus solicitudes de asilo. La decisión se convirtió en un símbolo de la represión migratoria del gobierno de Trump en Minnesota, según informaron sus abogados y legisladores contrarios a la medida.
La sentencia fue emitida el miércoles 18 de marzo por un tribunal de inmigración, confirmó la abogada Danielle Molliver a Minnesota Public Radio. Sus abogados han solicitado a la Junta de Apelaciones de Inmigración, dependencia del Departamento de Justicia, que revise el caso y permita examinar nuevamente la solicitud de asilo de la familia. Molliver advirtió que una apelación podría tardar meses o años, y que, si la pierden, podrían ser deportados a Ecuador, su país de origen.
El abogado Paschal Nwokocha, representante de la familia, criticó al gobierno por intentar acelerar la deportación y afirmó que Liam, su hermano mayor y sus padres, Adrian Conejo Arias y Erika Ramos (embarazada), deberían tener la oportunidad de presentar su caso de asilo.
El Departamento de Seguridad Nacional declaró que Liam y su padre recibieron el debido proceso y se les emitió una orden final de expulsión el 19 de febrero. El gobierno argumenta que el padre entró ilegalmente a los Estados Unidos en diciembre de 2024, mientras que los abogados sostienen que la familia entró legalmente en Brownsville, Texas, como solicitantes de asilo.
La detención de Liam y su padre ocurrió el 20 de enero en Columbia Heights, cuando regresaban de la guardería, siendo trasladados a un centro de detención familiar en Dilley, Texas. La situación generó fuertes protestas, visitas de legisladores como Joaquín Castro y Ilhan Omar, y el repudio de la comunidad educativa del distrito escolar de Columbia Heights, donde los niños no han podido regresar a clases.
